Salud. Por qué leer un libro antes de dormir puede cambiar tu bienestar emocional
Un estudio internacional advierte que reemplazar el uso del celular por la lectura nocturna puede fortalecer la capacidad emocional y mejorar el bienestar cotidiano.
En un contexto marcado por el uso constante de pantallas, cada vez más personas terminan el día revisando redes sociales o consumiendo contenido digital.
Sin embargo, distintas investigaciones comienzan a señalar que este hábito puede tener efectos negativos en el descanso y en la salud mental. Frente a este escenario, la lectura antes de dormir aparece como una alternativa simple que aporta beneficios concretos.
Por qué los expertos aconsejan reemplazar pantallas por libros
Un estudio internacional reciente analizó el impacto de la lectura en la resiliencia emocional, es decir, en la capacidad de las personas para adaptarse a situaciones adversas.
Los resultados mostraron que quienes incorporan este hábito en su rutina nocturna no solo logran desconectarse del estímulo constante de Internet, sino que también desarrollan una mayor estabilidad emocional frente a las exigencias diarias.
La investigación se centró en observar cómo el consumo prolongado de contenido digital influye en el estado de ánimo y en la percepción de la realidad.

A partir de distintos ensayos, los especialistas detectaron que la exposición continua a información fragmentada y de rápida circulación puede generar fatiga mental y afectar la capacidad de concentración. En contraposición, la lectura ofrece un ritmo más pausado que favorece la atención y permite una mayor conexión con el contenido.
Uno de los experimentos consistió en pedir a un grupo de personas que, luego de navegar por Internet, leyeran un cuento tradicional. Tras la actividad, los participantes reportaron una mejora en su estado de ánimo y una visión más positiva, en comparación con quienes no realizaron la lectura.
Este resultado refuerza la idea de que los relatos estructurados, con desarrollo narrativo, pueden tener un efecto regulador en las emociones.

Además, los especialistas remarcan que la lectura actúa como una herramienta para reducir el impacto del llamado “agotamiento digital”. La sobreexposición a pantallas y estímulos inmediatos puede afectar la calidad del descanso y generar una sensación de saturación.
Si bien existen otras actividades recreativas que pueden generar efectos positivos, como el consumo de contenidos audiovisuales con desarrollo narrativo, la lectura presenta la ventaja de no involucrar pantallas, lo que resulta clave en las horas previas al descanso.



