Truco. Cómo lavar un acolchado pesado en el lavarropas sin romperlo: el truco para hacerlo en casa

Lavar un acolchado grande en casa puede parecer una tarea complicada por su peso y volumen, pero con algunos cuidados es posible hacerlo sin dañar la prenda ni el lavarropas.

22 de julio de 2026 a las 01:04 a. m.
Cómo lavar un acolchado pesado en el lavarropas sin romperlo: el truco para hacerlo en casa
Cómo lavar un acolchado pesado en el lavarropas sin romperlo: el truco para hacerlo en casa.

Con la llegada del cambio de temporada, muchas personas comienzan a guardar los acolchados de invierno o a preparar la ropa de cama para los meses más fríos. En ese momento aparece una duda frecuente: ¿se puede lavar un acolchado pesado en el lavarropas de casa o es necesario llevarlo siempre a la tintorería?

Aunque durante años se creyó que este tipo de prendas podían dañar los electrodomésticos por su tamaño y peso, lo cierto es que es posible realizar el lavado en casa siempre que se respeten algunas recomendaciones.

El principal factor a tener en cuenta no es solamente el tamaño del acolchado, sino la capacidad del lavarropas y la manera en que se realiza el proceso.

Revisar la etiqueta: paso fundamental

Antes de comenzar, el primer paso es revisar la etiqueta del acolchado. Esto indica si la prenda es apta para lavado mecánico y qué tipo de cuidados requiere según el material del relleno.

Cómo lavar un acolchado pesado en el lavarropas sin romperlo: el truco para hacerlo en casa.
Cómo lavar un acolchado pesado en el lavarropas sin romperlo: el truco para hacerlo en casa. (Archivo)

No todos los acolchados tienen las mismas características: algunos poseen fibras sintéticas preparadas para el lavarropas, mientras que otros, como los de plumas naturales o con detalles delicados, necesitan una limpieza profesional.

Si la etiqueta permite el lavado en máquina, lo ideal es contar con un lavarropas de gran capacidad, preferentemente de 10 kilos o más para acolchados voluminosos.

Al colocarlo dentro del tambor, es importante evitar que quede completamente comprimido. La prenda necesita espacio para moverse durante el ciclo y permitir que el agua y el jabón lleguen correctamente a todas las zonas.

Uno de los errores más comunes es intentar lavar un acolchado demasiado grande en un equipo pequeño. Cuando el tambor queda sobrecargado, el motor debe trabajar con mayor esfuerzo y puede producirse un desgaste innecesario del aparato. Además, la ropa de cama puede quedar mal lavada porque el agua no circula de manera adecuada.

Para proteger tanto la prenda como el lavarropas, se recomienda utilizar ciclos específicos para ropa de cama o prendas voluminosas. En cuanto a la temperatura, el agua fría o tibia suele ser suficiente para eliminar suciedad sin afectar las fibras.

También es importante no excederse con el detergente: utilizar más cantidad no significa obtener una mejor limpieza y puede generar residuos difíciles de eliminar en telas con mucho grosor.

El suavizante también debe utilizarse con moderación, especialmente en acolchados con rellenos sintéticos. Un exceso de este producto puede afectar la capacidad de las fibras para recuperar su volumen original y hacer que pierdan parte de su esponjosidad.

Cómo lavar un acolchado pesado en el lavarropas sin romperlo: el truco para hacerlo en casa.
Cómo lavar un acolchado pesado en el lavarropas sin romperlo: el truco para hacerlo en casa. (Archivo)

El secado es una de las etapas más importantes del proceso. Un acolchado puede parecer seco por fuera, pero conservar humedad en el interior del relleno, lo que favorece la aparición de malos olores o manchas. Si se utiliza secadora, debe seleccionarse una temperatura baja.

En algunos casos, colocar pelotas de secado o pelotas de tenis limpias ayuda a separar las fibras y distribuir mejor el relleno.

Si el secado se realiza al aire libre, lo recomendable es extender el acolchado en una superficie amplia y darle vuelta cada cierto tiempo para que todas las capas pierdan humedad de manera uniforme.

Cuándo acudir a una tintorería

Aun con estos cuidados, hay situaciones donde la mejor opción sigue siendo acudir a una tintorería. Los acolchados de plumas, los modelos muy grandes o aquellos con bordados y materiales especiales requieren tratamientos específicos para evitar daños.

Con una correcta revisión previa y siguiendo los pasos adecuados, lavar un acolchado pesado en casa puede convertirse en una tarea sencilla. Además de ahorrar dinero, permite mantener la ropa de cama limpia y lista para volver a utilizar durante toda la temporada.