Hogar. Cómo hacer que las frazadas queden suaves y sin olor a encierro
Con la llegada del frío, muchas personas vuelven a sacar mantas y frazadas guardadas durante meses. Existen trucos simples para eliminar el olor a humedad y lograr que queden más suaves sin dañarlas.
Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas familias vuelven a usar frazadas, mantas y acolchados que permanecieron guardados durante gran parte del año. Sin embargo, uno de los problemas más frecuentes es el olor a encierro o humedad que suelen acumular las telas después de pasar meses dentro de placares, cajas o bolsas.
Aunque muchas personas recurren a perfumes textiles para disimular el aroma, especialistas en limpieza del hogar aseguran que existen métodos más efectivos para eliminar el olor y devolverle suavidad a las frazadas sin dañar las fibras.
Cómo mantener tus frazadas perfectas en invierno
Uno de los primeros pasos recomendados es ventilar las mantas antes del lavado. Colgarlas durante algunas horas al aire libre, preferentemente al sol, ayuda a reducir la humedad acumulada y eliminar parte de los olores impregnados. A la hora de lavarlas, se aconseja revisar siempre la etiqueta para conocer la temperatura adecuada y evitar que las telas se arruinen.
En la mayoría de los casos, utilizar agua fría o tibia ayuda a conservar la textura y evita que las frazadas se deformen. Además, expertos recomiendan no sobrecargar el lavarropas. Cuando las mantas quedan demasiado apretadas dentro del tambor, el lavado pierde eficacia y pueden conservar restos de humedad o detergente.

Uno de los métodos más utilizados para combatir el olor a encierro consiste en agregar media taza de bicarbonato de sodio durante el lavado. Este ingrediente ayuda a neutralizar olores y también mejora la limpieza de las fibras.
Otra opción popular es incorporar un chorrito de vinagre blanco en el compartimento del suavizante. Aunque muchas personas creen que deja olor fuerte, el vinagre desaparece al secarse y ayuda a suavizar las telas naturalmente. El secado también cumple un rol fundamental.
Las frazadas deben quedar completamente secas antes de guardarse nuevamente, ya que cualquier resto de humedad favorece la aparición de hongos y malos olores. Para conservarlas frescas durante más tiempo, algunos especialistas recomiendan guardar las mantas junto a bolsitas de tela con lavanda, jabón perfumado o bicarbonato de sodio dentro del placard.



