Cocina. El error que casi todos cometen al guardar las papas en casa y hace que broten antes

Aunque parezcan fáciles de conservar, las papas pueden deteriorarse mucho antes de lo esperado por un hábito muy común en la cocina.

23 de julio de 2026 a las 12:46 a. m.
El error que casi todos cometen al guardar las papas en casa y hace que broten antes
Guardar las papas en un lugar fresco, seco y bien ventilado ayuda a retrasar la aparición de brotes y a conservarlas en buen estado durante más tiempo.

Las papas son uno de los alimentos más consumidos en los hogares por su versatilidad y larga vida útil. Sin embargo, muchas personas cometen un error al momento de almacenarlas que puede acelerar la aparición de brotes, modificar su sabor e incluso hacer que se deterioren antes de lo esperado.

Aunque la heladera suele parecer el lugar ideal para conservar los alimentos frescos, los especialistas coinciden en que no siempre es la mejor opción para las papas. Del mismo modo, dejarlas en cualquier rincón de la cocina o junto a otras frutas también puede reducir significativamente su tiempo de conservación.

No cometas este error al guardar las papas

Uno de los errores más frecuentes es guardar las papas junto a las cebollas o las bananas. Estos alimentos liberan humedad y, en el caso de las bananas, también etileno, un gas natural que acelera los procesos de maduración y envejecimiento de frutas y verduras. Como consecuencia, las papas pueden comenzar a brotar antes de tiempo y perder calidad.

Además, cuando las papas se almacenan en bolsas plásticas cerradas, el aire circula con dificultad y la humedad queda atrapada. Ese ambiente favorece tanto la aparición de brotes como el desarrollo de moho y la descomposición. Los expertos recomiendan conservarlas en un lugar fresco, seco y oscuro, con una temperatura moderada y buena ventilación.

Guardar las papas en un lugar fresco, seco y bien ventilado ayuda a retrasar la aparición de brotes y a conservarlas en buen estado durante más tiempo.
Guardar las papas en un lugar fresco, seco y bien ventilado ayuda a retrasar la aparición de brotes y a conservarlas en buen estado durante más tiempo. (Imagen web)

Una despensa, un armario o una canasta de mimbre suelen ser mejores alternativas que una bolsa de plástico o un recipiente hermético. Otro hábito que puede jugar en contra es lavar las papas antes de guardarlas. Aunque parezca una buena práctica, la humedad que queda en la cáscara acelera el deterioro. Lo más conveniente es limpiarlas recién en el momento en que se vayan a cocinar.

Cuando aparecen pequeños brotes, muchas personas simplemente los retiran y utilizan la papa. Sin embargo, si los brotes son abundantes, la piel está muy arrugada o la papa presenta zonas verdes, es recomendable descartarla. El color verde indica una mayor concentración de solanina, un compuesto natural que, en cantidades elevadas, puede resultar perjudicial para la salud.

Con algunos cuidados sencillos es posible prolongar la vida útil de este alimento durante varias semanas. Mantener las papas alejadas de fuentes de calor, evitar la humedad y no almacenarlas junto a frutas que desprenden etileno son medidas simples que ayudan a conservar su textura, su sabor y su calidad por más tiempo, además de reducir el desperdicio de alimentos en el hogar.