Jardinería. Cómo eliminar las babosas del jardín: las 4 plantas que recomiendan los expertos
Sin necesidad de recurrir a productos químicos, especialistas recomiendan incorporar determinadas plantas aromáticas que actúan como repelentes naturales y ayudan a proteger cultivos, flores y macetas de manera sustentable.
Las babosas suelen aparecer durante las noches húmedas y representan una amenaza constante para plantas ornamentales, huertas familiares y cultivos jóvenes. Su capacidad para alimentarse de hojas tiernas, brotes y tallos las convierte en una de las plagas más frecuentes en jardines de todo el mundo.
Frente a este problema, cada vez más especialistas en jardinería promueven alternativas naturales para reducir su presencia sin afectar el equilibrio del ecosistema.
Una de las estrategias más efectivas consiste en crear barreras vegetales con especies que, por su aroma, textura o necesidades de cultivo, resultan poco atractivas para estos moluscos.
Romero y lavanda, los aliados en la protección de huertas caseras
Entre las plantas más recomendadas se encuentra el romero, una especie resistente y de fácil mantenimiento. Su intenso aroma funciona como un repelente natural para las babosas y, además, aporta un valor extra en la cocina. Puede utilizarse para delimitar canteros o proteger sectores específicos de la huerta.

Otra opción es la lavanda, conocida por su perfume característico. Mientras atrae insectos polinizadores beneficiosos para el jardín, genera un entorno poco favorable para las babosas. Los expertos aconsejan cultivarla en zonas soleadas y con buen drenaje para potenciar sus propiedades.

La salvia también integra la lista de plantas recomendadas. Sus hojas poseen una textura particular y desprenden una fragancia intensa que ayuda a mantener alejados a estos visitantes indeseados. Además, se adapta bien a espacios con abundante luz solar y requiere pocos cuidados.

El cuarto integrante de este grupo es el tomillo, una aromática de porte bajo que puede utilizarse para bordear cultivos o macetas. Su aroma concentrado y su resistencia a condiciones secas lo convierten en una herramienta útil para reforzar la protección natural del jardín.

Los especialistas destacan que estas plantas funcionan mejor cuando se combinan con buenas prácticas de mantenimiento. Retirar hojas secas, evitar acumulaciones de humedad, elevar las macetas y revisar periódicamente los sectores más vulnerables ayuda a reducir la presencia de babosas y evita que se reproduzcan con facilidad.



