Alimentación canina. Lo dicen los expertos: cómo sumar huevo a la dieta de tu mascota
Veterinarios explican por qué el huevo puede ser un complemento saludable para los perros, cuáles son sus beneficios y qué precauciones tener en cuenta antes de incorporarlo.
Cada vez más dueños de mascotas buscan alternativas naturales para complementar la alimentación de sus animales, evitando productos ultraprocesados. En ese contexto, el huevo aparece como una de las opciones más mencionadas. Pero, ¿es realmente recomendable incluirlo en la dieta de los perros?
Según la veterinaria Shadi Ireifej, jefa de VetTriage, citada por TN, los perros pueden consumir huevo siempre que esté bien cocido. “Los huevos hervidos son una opción segura y saludable si se preparan sin agregados, y pueden ofrecerse como snack o complemento”, señala la especialista.
Qué aporta el huevo a la dieta de tu perro
El principal valor del huevo radica en su perfil nutricional. De acuerdo con la American Kennel Club, se trata de una fuente de proteína completa, de fácil digestión, que aporta aminoácidos esenciales para el desarrollo y mantenimiento muscular. Además, contiene vitaminas A, D, E y del complejo B, fundamentales para el sistema inmunológico y el metabolismo.

A esto se suman grasas saludables y minerales como hierro y selenio, que contribuyen al buen estado del pelaje y los tejidos. Por eso, muchos veterinarios coinciden en que puede ser un complemento beneficioso dentro de una dieta equilibrada.
Sin embargo, no todo vale. Los especialistas advierten que el huevo debe ofrecerse siempre hervido. El consumo de huevo crudo puede implicar riesgos, como la presencia de bacterias o la interferencia en la absorción de biotina, una vitamina clave para la salud del animal.
También es importante evitar cualquier tipo de condimento. Sal, aceites o manteca pueden generar problemas digestivos o resultar perjudiciales para los perros. En este sentido, la preparación más segura es simple: huevo hervido, sin agregados.
Otro punto clave es la moderación. Aunque nutritivo, el huevo es un alimento calórico, por lo que su consumo excesivo podría derivar en aumento de peso o desequilibrios nutricionales. Los expertos recomiendan incorporarlo de manera ocasional, por ejemplo una o dos veces por semana, ajustando la cantidad según el tamaño y las necesidades del animal.
Además, se aconseja introducirlo de forma gradual para detectar posibles alergias o intolerancias. En perros con condiciones específicas, como obesidad, pancreatitis o trastornos digestivos, lo ideal es consultar previamente con un veterinario.



