Hogar. Cómo arreglar una puerta que roza con el suelo sin llamar al cerrajero

Si la puerta se traba o arrastra al abrir y cerrar, trucos sencillos pueden solucionarlo en minutos y ahorrarse una reparación costosa. Cómo se hace, según expertos en bricolaje y carpintería casera.

29 de abril de 2026 a las 09:51 a. m.
Cómo arreglar una puerta que roza con el suelo sin llamar al cerrajero
Las puertas que rozan al abrir o al cerrar es un problema que puede ser habitual en los hogares, generando molestia y desgaste.

Las puertas que rozan con el suelo son un problema muy común en viviendas y suelen deberse a aflojamiento de bisagras, cambios de nivel del suelo o dilatación de la madera por la humedad.

En muchos casos, no hace falta cambiar la puerta ni contratar a un cerrajero, sino aplicar ajustes simples y seguros dentro del propio hogar.

Comprobar y apretar las bisagras

Las puertas que rozan al abrir o al cerrar es un problema que puede ser habitual en los hogares, generando molestia y desgaste.
Las puertas que rozan al abrir o al cerrar es un problema que puede ser habitual en los hogares, generando molestia y desgaste. (Unsplash)

El primer paso recomendado por la creadora de contenidos de hogar Irene (airin.vlogs) es revisar todas las bisagras de la puerta y apretar con un destornillador de estrella los tornillos que estén flojos. A menudo, unos milímetros de corrección en la sujeción del marco permiten que la puerta vuelva a su posición original y deje de arrastrar por el piso.

También es útil observar si la parte superior de la puerta queda muy lejos del marco cuando está cerrada. Un “hueco grande” puede indicar que la hoja se cayó ligeramente. En ese caso, se pueden insertar arandelas debajo de las bisagras para elevar la puerta unos milímetros y que el cierre se alinee de nuevo.

Elevar la puerta o lijar la parte baja

Las puertas que rozan al abrir o al cerrar es un problema que puede ser habitual en los hogares, generando molestia y desgaste.
Las puertas que rozan al abrir o al cerrar es un problema que puede ser habitual en los hogares, generando molestia y desgaste. (Unsplash)

Si entre la puerta y el marco superior no queda espacio para insertar arandelas, otra opción es trabajar directamente sobre la parte baja de la hoja. Se coloca una lija, preferiblemente pegada al piso, y se mueve la puerta hacia adelante y hacia atrás varias veces para desgastar apenas la madera que está rozando.

El método de la lija es útil para evitar tener que quitar la puerta del marco o usar herramientas caras, y suele ser suficiente cuando el roce es solo de unos pocos milímetros. Es clave hacerlo con movimientos suaves y parar de vez en cuando para comprobar si el roce desaparece y evitar quitar demasiado material.

Prevención y cuidado continuo

Las puertas que rozan al abrir o al cerrar es un problema que puede ser habitual en los hogares, generando molestia y desgaste.
Las puertas que rozan al abrir o al cerrar es un problema que puede ser habitual en los hogares, generando molestia y desgaste. (Unsplash)

Para evitar que la puerta vuelva a rozar con el tiempo, carpinteros y creadores de bricolaje como El Manitas recomiendan revisar y apretar los tornillos de las bisagras cada seis meses. También se puede aplicar un lubricante en seco, como grafito en spray, sobre las bisagras para que giren sin fricción y reduzcan el desgaste.

En la zona de contacto con el suelo se puede colocar una cinta protectora adhesiva en el borde inferior de la puerta, lo que ayuda a preservar tanto el acabado de la madera como el piso.

Además, mantener un nivel moderado de humedad en el hogar y evitar colgar peso excesivo (como percheros o ropa) en la puerta contribuye a que la hoja no se desplace ni se deforme.