Llega el invierno. Adiós al frío: trucos económicos para aislar puertas y ventanas y gastar menos en calefacción
Con materiales accesibles y sin necesidad de hacer reformas, existen alternativas para reducir la pérdida de calor en invierno, mejorar el confort y ahorrar energía en el hogar.
El invierno ya se hace sentir en Córdoba y gran parte del país y con las bajas temperaturas también llegan las facturas más altas de gas y electricidad. Sin embargo, antes de aumentar el uso de estufas o calefactores, especialistas en eficiencia energética recomiendan revisar un aspecto clave, las pérdidas de calor por puertas y ventanas.
Una vivienda puede perder una parte importante de la temperatura interior a través de pequeñas filtraciones de aire que muchas veces pasan inadvertidas. La buena noticia es que existen soluciones económicas y fáciles de aplicar que ayudan a mantener los ambientes más cálidos.
Cómo evitar que el calor se escape por las ventanas

Uno de los métodos más simples consiste en colocar una lámina de plástico transparente sobre el marco de la ventana utilizando cinta de doble cara.
La técnica genera una cámara de aire entre el vidrio y el plástico que funciona como aislante térmico. Además, ayuda a disminuir la condensación que suele aparecer en los cristales durante los días más fríos.
Para mejorar el resultado, el plástico debe quedar bien tensado. Algunas personas utilizan un secador de pelo para eliminar arrugas y lograr una mejor adherencia.
El punto crítico que muchos olvidan
Las persianas también pueden convertirse en una vía de ingreso del frío.
Según especialistas en aislamiento doméstico, las cajas superiores de las persianas suelen presentar filtraciones de aire que afectan la temperatura interior.
Una forma sencilla de comprobarlo es acercar una llama o una fuente de aire liviana a la zona y observar si existe movimiento. Si se detectan corrientes, pueden colocarse materiales aislantes térmicos en el interior de la caja para reducir las pérdidas.
Puertas: una fuente habitual de corrientes de aire
Otro de los puntos más problemáticos son las puertas de ingreso.
Una prueba simple consiste en apagar las luces de una habitación y observar si se filtra claridad por los bordes. Donde entra luz, también suele entrar aire frío.
Para solucionar este problema, los burletes autoadhesivos continúan siendo una de las alternativas más utilizadas. Su instalación es rápida y permite sellar espacios tanto en la parte inferior como en los laterales de la puerta.
Además de mejorar el aislamiento térmico, ayudan a reducir el ingreso de polvo y ruido desde el exterior.
Más confort y menor consumo

Los expertos coinciden en que el aislamiento es una de las herramientas más efectivas para reducir el consumo energético durante el invierno.
Cuando una vivienda conserva mejor el calor, los equipos de calefacción necesitan funcionar menos tiempo para mantener una temperatura confortable.
Por eso, antes de invertir en nuevos sistemas de calefacción o afrontar reformas de mayor costo, pequeñas mejoras en ventanas, persianas y puertas pueden generar una diferencia significativa tanto en el confort diario como en el bolsillo.



