Turismo. A 129 kilómetros de Buenos Aires: el destino ideal para una escapada entre naturaleza y gastronomía
Con una laguna ideal para disfrutar al aire libre y un paraje rural famoso por sus pastas caseras, el destino gana cada vez más visitantes durante los fines de semana.
El turismo de cercanía sigue consolidándose como una de las opciones preferidas para quienes desean hacer una pausa de la rutina sin alejarse demasiado de casa.
En ese escenario, Navarro se destaca como uno de los destinos más interesantes de la provincia de Buenos Aires gracias a una combinación que resulta difícil de igualar: naturaleza, patrimonio histórico y propuestas gastronómicas con identidad local.
Navarro, el pueblo de Buenos Aires que enamora con su laguna
Ubicada a 129 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, esta localidad de alrededor de 20 mil habitantes conserva gran parte de su esencia tradicional. Sus calles tranquilas, los espacios verdes y el ritmo pausado de la vida cotidiana la convierten en un lugar ideal para una escapada de uno o dos días.

La historia ocupa un lugar central dentro de la identidad del pueblo. Fundado a fines del siglo XVIII, Navarro fue un punto estratégico durante el avance de la frontera bonaerense y todavía conserva numerosos testimonios de aquella época.
Entre los sitios más visitados se encuentran los espacios vinculados a la figura de Manuel Dorrego, cuyo fusilamiento en la zona marcó uno de los episodios políticos más relevantes del siglo XIX argentino.

A esta riqueza histórica se suma uno de los grandes atractivos naturales del destino: la laguna de Navarro. El espejo de agua es elegido durante todo el año por quienes buscan relajarse al aire libre, realizar caminatas, disfrutar de una jornada de pesca deportiva o simplemente contemplar el paisaje.
También es habitual encontrar visitantes practicando kayak o recorriendo los alrededores en busca de una experiencia diferente lejos del movimiento de las grandes ciudades.
Sin embargo, una visita a Navarro no está completa sin conocer Las Marianas, un pequeño paraje ubicado a unos 15 kilómetros del casco urbano. Con apenas unos cientos de habitantes, este rincón rural conserva la estética de los pueblos bonaerenses de antaño.

La antigua estación ferroviaria, los almacenes tradicionales y las construcciones históricas forman parte de una postal que parece detenida en el tiempo.
El principal motivo por el que muchos turistas llegan hasta ahí es su reconocida propuesta gastronómica. Las pastas artesanales elaboradas en los tradicionales restaurantes del paraje se transformaron en una referencia para quienes buscan sabores caseros y recetas transmitidas de generación en generación.
Llegar desde Buenos Aires es sencillo. La mayoría de los viajeros opta por tomar Acceso Oeste hasta Luján y continuar por las rutas provinciales que conducen a Navarro. También existe la alternativa de viajar por la Ruta 205 y conectar luego con la Ruta Provincial 41.



