Salud. A 100 años de la muerte de Émile Coué: convenció a millones de personas de que una frase podía cambiarles la vida
El creador del llamado "método Coué" se convirtió en una celebridad mundial en la década de 1920 gracias a una técnica de autosugestión que prometía mejorar la salud y el bienestar. Aunque la ciencia moderna relativiza sus alcances, muchas de sus ideas siguen vigentes en la psicología.
Hace exactamente un siglo murió el francés Émile Coué (el 2 de julio de 1926), un hombre que logró algo impensado para su época: convencer a millones de personas de que repetir una simple frase todos los días podía ayudarlas a sentirse mejor.
Farmacéutico de profesión, Coué comenzó a desarrollar su teoría a fines del siglo XIX mientras atendía pacientes en su botica. Observó que quienes confiaban en la eficacia de un medicamento parecían recuperarse con mayor facilidad. Esa experiencia lo llevó a estudiar el poder de la sugestión y, con el tiempo, a formular un método que bautizó como "autosugestión consciente".
El simple método de Émile Coué
Su recomendación era sencilla. Cada mañana y cada noche, las personas debían repetir veinte veces una misma oración:
"Cada día, en todos los aspectos, estoy cada vez mejor y mejor."
La frase se volvió un fenómeno internacional. Miles de seguidores viajaban hasta Nancy, en Francia, para asistir a sus conferencias, mientras que sus libros fueron traducidos a numerosos idiomas y su método encontró adeptos en Europa y Estados Unidos.

Una idea adelantada a su tiempo
La propuesta de Coué partía de una premisa que hoy resulta familiar: la imaginación puede influir sobre la conducta y el bienestar más que la fuerza de voluntad.
Según sostenía, cuando la voluntad y la imaginación entraban en conflicto, casi siempre terminaba imponiéndose esta última. Por eso creía que repetir afirmaciones positivas ayudaba a modificar hábitos, aliviar dolores y afrontar mejor enfermedades.
Su éxito fue enorme durante los años veinte, aunque también despertó fuertes críticas entre médicos que cuestionaban la falta de evidencia científica para muchas de sus afirmaciones.
Qué dice la ciencia actual
Cien años después de su muerte, ocurrida en 1926, los especialistas consideran que el método Coué no constituye un tratamiento médico ni puede reemplazar terapias validadas.
Sin embargo, varias de sus intuiciones encontraron eco décadas más tarde en disciplinas como la psicología cognitiva, las técnicas de relajación y el estudio del efecto placebo, que demuestra que las expectativas de una persona pueden influir en cómo percibe determinados síntomas.

Las investigaciones actuales indican que las afirmaciones positivas, por sí solas, no curan enfermedades ni garantizan cambios profundos. Pero, combinadas con tratamientos adecuados y estrategias psicológicas, pueden contribuir a mejorar la motivación, reducir la ansiedad o favorecer la adherencia a un tratamiento.
Un legado que sobrevivió al siglo
Aunque el entusiasmo masivo por el método Coué se desvaneció con el tiempo, su influencia permanece en numerosos libros de desarrollo personal, técnicas de visualización y programas de entrenamiento mental.
Un siglo después de su muerte, la célebre frase del farmacéutico francés sigue siendo una de las expresiones más conocidas de la autosugestión, recordando cómo una idea tan simple logró convertirse en uno de los fenómenos de autoayuda más sorprendentes del siglo XX.

