Un “stent” reabsorbible
Alternativa al dispositivo convencional. Luego de desbloquear la arteria, se disuelve en dos años.
En Argentina ya se están utilizando los primeros dispositivos vasculares biorreabsorbibles, dispositivos muy similares a los stents que, al igual que ellos, se colocan a través de un catéter para desbloquear una arteria. La única diferencia con los stents convencionales es que luego se disuelven y permiten que el organismo realice normalmente su función. El tema fue expuesto por las autoridades del Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Cardiología Intervencionista y del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (Solaci-Caci '14).
Daniel Berrocal, médico especialista en cardioangiología intervencionista y ex presidente de Solaci, explicó que estos dispositivos “son de un material fabricado con base de polímeros biocompatibles, que además transportan medicamentos y que, luego de haber cumplido su función de mantener la arteria abierta hasta que esta cicatrice, al cabo de dos o tres años ‘desaparecen’”. Añadió que, durante ese tiempo, los dispositivos se van disolviendo y se transforman en agua y dióxido de carbono, ambos componentes normales de todos los tejidos, incluidas las paredes de las arterias.
El stent o "sistema de andamiaje vascular" es un pequeño cilindro que sostiene la pared arterial a modo de puente para permitir el paso normal de la sangre. Los tradicionales son de metal, y permanecen en la arteria. Más tarde se desarrollaron los stents liberadores de fármacos, que mejoran los resultados de los anteriores en situaciones específicas. Los dispositivos vasculares biorreabsorbibles representan una nueva categoría dentro de los elementos utilizados para la reparación vascular en los procedimientos de angioplastias.
“Estos dispositivos son un adelanto más en el tratamiento de la enfermedad cardiovascular”, afirmó Fernando Cura, médico especialista en cardioangiología intervencionista y miembro del Comité Científico del Congreso Solaci-Caci ’14. “Tanto los pacientes como la comunidad médica están aguardando los resultados de esta tecnología novedosa”, consignó. La investigación clínica con este tipo de dispositivos se está realizando desde hace casi cinco años. En los últimos meses fueron aprobados en Europa y, más recientemente, en nuestro país.
"Para nosotros es un honor que la cardiología intervencionista argentina cuente con equipos de médicos que estén comenzando a realizar procedimientos con este tipo de stents casi en simultáneo con los países más desarrollados", expresó Alejandro Palacios, médico especialista en cardioangiología intervencionista y presidente del mencionado congreso. "Durante este encuentro se presentarán los resultados clínicos de los diferentes estudios realizados hasta el momento con los stents biorreabsorbibles. También se evaluará el estado de los diferentes dispositivos en desarrollo", añadió.
"El hecho de que desaparezca al cabo de un tiempo permite a la arteria recuperar muchas de sus funciones normales (por ejemplo, la capacidad de contraerse o dilatarse, según las necesidades de flujo que tenga el corazón)", destacó Berrocal y agregó que "permite plantear, de ser necesario, la posibilidad de acortar el tiempo en que reforzamos la acción de la aspirina con otros medicamentos anitiagregantes plaquetarios (que se usan para mantener la sangre más 'fluida' y por lo tanto con menor tendencia a formar coágulos que obstruyan el stent )".

