Recomendaciones para la vuelta al “cole”
Lo importante es que durante las vacaciones el tiempo libre se haya empleado correctamente y permitido a los niños un descanso de sus tareas escolares.
Después de un merecido receso para docentes y alumnos, el regreso al aula presupone un cierto grado de estrés. Lo importante es que durante las vacaciones el tiempo libre se haya empleado correctamente y permitido a los niños un descanso de sus tareas escolares. Como sugería la pediatra, educadora y pedagoga María Montessori, "el trabajo de los niños es jugar". Conviene tomar ciertas precauciones para que la reinserción escolar sea sencilla.La primera es asegurarse de que los niños estén convencidos de la importancia de reanudar sus actividades con entusiasmo. La segunda es que su salud física sea plena.El clima de nuestra ciudad nos juega malas pasadas periódicamente, y durante este receso ha habido cambios de temperatura que han favorecido la aparición de resfríos, respuestas alérgicas y diferentes episodios febriles de origen casi siempre atribuible a infecciones virales. Frente a estas circunstancias, el niño debe consultar en su centro de salud, sobre todo si hay un episodio febril.Los lactantes de edades que oscilen entre 6 meses y 2 años deben tener las dosis completas de la vacuna antigripal que se aplica en forma gratuita. Innecesaria en niños mayores, sí es imprescindible para quienes padezcan condiciones más serias y crónicas como lesiones del corazón, o del sistema respiratorio, o algunas otras que su pediatra ha de identificar.El calendario de vacunas debe estar completo. Las vacunas comúnmente llamadas de "ingreso escolar", aplicables entre los 5 y 6 años, son indispensables ya que confieren protección adicional contra varias enfermedades como el sarampión, paperas y rubéola.Los preadolescentes que cumplen 11 años deben recibir gratuitamente las dosis de la vacuna triple acelular para protegerlos de la tos convulsa, y hay que recordar que las niñas de esa edad requieren la vacuna anti papiloma virus.
Un buen sueño
El descanso nocturno y la buena alimentación son requisitos indispensables para sustentar un aprendizaje sin problemas.
Por ello, debemos insistir en cenar temprano e ir a la cama a una hora prudente que nos asegure un mínimo de ocho horas de sueño. Al levantarse temprano, un desayuno adecuado con una buena ingesta calórica es importante a fin de proveer el combustible necesario para nuestro mejor rendimiento intelectual.
Para aquellos niños que concurren al colegio por la tarde, se deben tomar en cuenta idénticas medidas: el descanso nocturno es imprescindible. Igualmente deberían levantarse temprano, desayunar adecuadamente, hacer sus tareas –cuando las hubiere–, y almorzar convenientemente, ya que no regresarán a su casa hasta entrada la tarde.
Las infecciones respiratorias son frecuentes en esta época. Debe tomarse la precaución de controlar a aquellos niños que tosen permanentemente, o a quienes suelen ser propensos a desarrollar infecciones de garganta, oídos y sinusitis.
No existen, a pesar de publicidades alusivas, medicamentos mágicos que eviten enfermedades con solo tomarlos. Por ello es importante recordar que recurrir a suplementos vitamínicos para recomponer supuestas “defensas bajas”, o a descongestivos no siempre apropiados para niños es mucho más simple y tentador que consultar a su pediatra primero. Sin embargo, el riesgo de generar complicaciones es todavía mayor. Ante la duda, es necesario ver al pediatra de cabecera para que considere la mejor opción disponible. Los niños difieren tanto entre sí, aun entre hermanos, que conviene individualizar la situación de cada uno en particular.
En los primeros días de clase, la exposición a los demás puede favorecer el contagio de algunas enfermedades, sobre todo las respiratorias.
Ellas deberán ser atendidas por el pediatra para considerar la mejor opción para su niño. Recordemos que la presencia de fiebre, no significa otra cosa que una advertencia acerca de que algo está mal. La fiebre debe tratarse con antitérmicos apropiados pero es más importante aun, descubrir el origen de la misma. En esta época, la mayoría de infecciones respiratorias son las responsables de episodios febriles.
Las actividades físicas habituales al aire libre no son causa de problemas frecuentes y deben ser apoyadas. La exposición al frío se mitiga con vestimenta adecuada, pero el ejercicio al aire libre es saludable para la mayoría de niños en toda época.
A pesar del frío, es recomendable airear las habitaciones diariamente para su adecuada ventilación.
Esta recomendación es muy importante en casas de convivientes fumadores, ya que el tabaco predispone a los niños a mayor reacción inflamatoria en sus vías aéreas.
Estas simples recomendaciones, y la consulta oportuna y anticipada con su pediatra de cabecera, ayudan a una mejor reinserción escolar.

