Temas del día:

Para garantizar escuelas saludables

Desafíos del sistema. Evitar contagios, promover buenos hábitos y fortalecer vínculos.

12 de febrero de 2014 a las 12:01 a. m.
Analía Reineri*
Para garantizar escuelas saludables
Consolidar la salud física y vincular. Los retos cotidianos de la escuela.

Prevenir enfermedades, evitar la transmisión de patologías y promover la salud física y vincular son los retos cotidianos que tiene la escuela.

Los abordajes y los temas son amplios. Uno de los principales es ¿cuándo un niño no debe ir a la escuela para evitar que se propaguen patologías?

Bryan Mac Lean, pediatra del centro de salud 41 de Villa El Libertador, señaló que ante la duda sobre cualquier tipo de malestar y, si aún no tienen diagnóstico, los padres no deben enviar a sus niños a la escuela.

Lo mismo indica Beatriz Díaz, pediatra de la Clínica Reina Fabiola. Ambos son contundentes: los niños no deben ir a clase cuando presentan vómitos, fiebre (38 grados) o aun cuando tengan febrícula (menos de 38), ya que puede indicar que se está gestando alguna enfermedad. Tampoco deben acudir con diarreas y, por supuesto, cuando tienen un diagnóstico de gripe.

“Si tiene un resfrío, es necesario insistir en que estornude inclinando el codo hacia la boca. A veces, no sabemos si sólo será un resfrío, por eso, si está acompañado con fiebre, deben ir al médico”, señaló Mac Lean.

Los especialistas enfatizan la necesidad del lavado de manos antes de comer y después de ir al baño y el mantenimiento de la higiene de estos espacios.

Un momento difícil para los papás es cuando sus hijos aparecen cubiertos de ampollitas. Las erupciones en la piel pueden indicar una reacción alérgica, pero también la presencia de varicela. En ese caso, los chicos no deben quedar sin diagnóstico y lo mejor es ir al médico antes de enviarlos a la escuela. De las eruptivas, la varicela es la más frecuente y es altamente contagiosa. Es que, a diferencia del sarampión o la rubéola, no está incluida en el calendario de vacunación.

Otras enfermedades contagiosas y frecuentes que requieren atención especial y justifican faltar al colegio son: conjuntivitis, herpes labial (al menos hasta que se haya formado la costra) y paperas. “Tampoco deben ir cuando tienen dificultades respiratorias sin un diagnóstico previo”, explicó Díaz.

La pediculosis, tan difícil de combatir, es otra de las problemáticas en temporada escolar y de piletas. “Si los chicos dejaran de ir a la escuela cuando tienen piojos, deberíamos cerrarlas”, bromeó Mac Lean. Sin embargo, una medida preventiva que podría tomar el colegio es la de indicar un día puntual para que todos inicien el tratamiento. Los chicos recién deben ir a clase al día siguiente de comenzar el abordaje del problema”, recomendó Díaz.

Para facilitar la salud en el aula, los médicos aconsejan ventilar los ambientes cada una o dos horas. “El frío no enferma, la falta de ventilación, sí”, dijo Mac Lean. Por otra parte, para evitar las alergias como asma y otras más comunes como la rinitis, las escuelas deberían reemplazar pizarras con tizas por las que se usan con fibrones.

Además, cuando los centros educativos tienen piletas, estas deben estar suficientemente cloradas. “Allí son posibles el contagio de gastroenteritis –dada la cantidad de agua que los chicos ingieren– y la adquisición de ‘molusco contagioso’ (un problema de la piel causado por una infección viral). Las piletas deberían ser lugares asépticos”.

Descansar

Por último, Mac Lean insiste: “Aunque sea un dolor de cabeza pasajero, se trate de cansancio inusual o lo que fuera y, si no hay diagnóstico, los chicos no deben acudir al colegio. No sólo por sus compañeros: hay que pensar en su propio bienestar”. En ese sentido, Díaz coincidió, pero agregó que por cuestiones laborales, a veces, los padres “hacen lo que pueden: en las guardias vemos que llegan chicos con algo de fiebre y están con el uniforme puesto”, ejemplificó.

Marina Lambertucci es vicedirectora de nivel primario de la escuela pública General de División Manuel Nicolás Savio, de Río Tercero. Señaló, además, que distintas realidades ambientales requieren cuidados y recomendaciones puntuales para evitar accidentes. Ese edificio data de 1946 “y no cumple con todas las normas de seguridad: demasiados vidrios, sin baños para discapacitados, sin rampas. Además, el colegio está cerca de industrias químicas, por lo que nos vemos obligados a trabajar junto a Defensa Civil para saber qué hacer ante la emergencia”, graficó.

Carlos Paz es médico y magíster en Desarrollo Social y está a cargo de la subdirección de Promoción Social y de la Salud del Ministerio de Educación provincial. El funcionario destacó la implementación del Certificado Único de Salud que contiene datos sobre aspectos oftalmológicos, odontológicos, valoración de audición, y de salud en general de los chicos y que es “un instrumento útil desde el punto de vista sanitario y legal”. También resaltó los programas pensados junto a entidades científicas y reparticiones, como el que promueve el lavado de manos, el de salud sexual y reproductiva, la capacitación en primeros auxilios, las campañas contra el dengue y la gripe, entre otros.

*Especial