Pacientes y familiares acuden cada vez más a redes sociales sobre salud
Tendencia mundial. Facebook planea crear comunidades de apoyo “en línea”. Mientras, ya hay en la Web páginas y buscadores sobre enfermedades o discapacidades.
A comienzos de mes, trascendió que Facebook planea crear una plataforma que permitirá vincular a las personas que están naturalmente conectadas por las mismas inquietudes en materia de salud. Podría decirse que llega tarde, o que los usuarios se adelantaron a este uso, porque la popular red social creada por Mark Zuckerberg ya alberga a múltiples grupos de pacientes o familiares de pacientes de muy diversas patologías o trastornos de salud. Esta y otras redes específicas creadas sólo para compartir información o datos sobre temas médicos ya están en línea y la discusión que se reactiva es la de la utilidad de compartir contenidos especializados traficados por personas que no cuentan con la habilitación oficial de expertos, pese a que conviven diariamente con una enfermedad, un trastorno o una discapacidad."Las redes sociales específicas de temas de salud tienen muchos aspectos positivos para el paciente, ya que además de brindar la información requerida, permiten el apoyo mutuo entre pares, que ya han vivido las etapas del mismo padecimiento", opina Sergio Ruffino, cardiólogo y docente de la Universidad Católica de Córdoba (UCC). "De esta manera, ayudan a combatir el aislamiento social de enfermos con dolor crónico y quedó demostrado que la participación en estas redes sociales ayuda en el control de la depresión", agrega.Sin embargo, el médico admite que tienen una debilidad. "No todos los pacientes están capacitados para discernir entre la buena y la mala información, el exceso de información es también un problema", afirma al respecto. En ese sentido, apunta que la intervención de profesionales de la salud puede paliar esta vulnerabilidad. Pero completa con la descripción de otro riesgo, relacionado precisamente por el intercambio de datos. "Otro punto débil es la seguridad y la confidencialidad de los datos y, por último, el marco legal que queda por desarrollar", completa.Hugo Villafañe, médico y especialista en sistemas móviles y de monitoreo, destaca entre las redes existentes a la internacional Patientslikeme y la local Projubileo, una iniciativa de la obra social de Luz y Fuerza para los adultos mayores.Hay dos puntos relacionados con el intercambio de información que, para el especialista, ofrecen vulnerabilidades. Uno está vinculado con la calidad de los contenidos. "Lo que en medicina calificamos como 'basado en evidencias' es algo difícil de controlar entre pares", recalca. "Por otro lado, y más importante, es cumplir con las leyes que regulan a la información de salud. En Argentina esto está bajo la Ley de Hábeas Data, sobre la protección de datos personales", señala. En el país, la Dirección de Protección de Datos Personales obliga a todas las empresas que tienen bases de datos de personas a que registren los campos (es decir el título de las celdas o columnas de las planillas, no su contenido específico). Eso permite saber qué tipo de información sobre otra persona se posee. De esta forma, si esa información se filtra y es usada para fines no deseados se puede rastrear el origen del desvío. "En síntesis, hay que tener mucho cuidado con el intercambio de información de salud, ya que es algo que no puede hacerse como cualquier otra comunicación", completa Villafañe. Uno de los sitios de salud más populares en el mundo es Doctoralia, que en Argentina y Córdoba tiene una masa de usuarios creciente, y en el mundo cuenta con 130 millones de seguidores y 81.000 médicos registrados. "Empezamos en 2007 suponiendo que tarde o temprano la gente iba a terminar buscando a su medico en Internet", cuenta el españolFrederic Llordachs, médico y cofundador de doctoraliaR.com y doctoralia.com. "La consulta médica presencial y cara a cara permanecerá, pero es evidente que surgirán y surgen nuevas maneras de informarse sobre patologías y recibir consejo médico", afirma. Y concluye: "Hay estudios que indican que el 40 por ciento de los pacientes se informa a través de Internet antes de ir al médico. El riesgo es no tenerlo en cuenta".

