Jugosa por dentro
La tuna es una de esas extrañas frutas que demandan un paso extra para ser consumidas: quitarles las espinas que tiene en su exterior y pelarlas.
La tuna es una de esas extrañas frutas que demandan un paso extra para ser consumidas: quitarles las espinas que tiene en su exterior y pelarlas. Es dulce, con toque ácido, y muchas semillas. Se puede encontrar también en varios colores como tonos amarillos, verdes, anaranjados y rojos. Las variedades de color más intenso, como el rojo o el púrpura, poseen mayor capacidad antioxidante. Es una importante fuente de vitaminas y antioxidantes naturales. Contiene fibra (3 g/100 g) y pectina, componentes que ayudan a combatir el estreñimiento y a bajar los niveles de glucosa en sangre, así como el colesterol total. Es rica en calcio, potasio (200 mg/100 g) y fósforo (24 mg/100 g), y contiene otros minerales, como selenio, cobre y zinc. Entre otras propiedades, ayuda a nutrir y reforzar el sistema nervioso. Aporta cantidades importantes de vitamina C (14 mg/100 g) y pequeñas proporciones de vitaminas del complejo B. También son una fuente rica de antioxidantes, flavonoides y betacarotenos. Además, tienen un tipo de pigmentos llamados "betalaínas", presentes en estas frutas, que poseen un efecto antioxidante y anticancerígeno.Suma pocas calorías –alrededor de 50 a 60 kcal– cada 100 gramos, y nos hidrata con su 80% de agua. Contiene aproximadamente un 15% de carbohidratos de buena calidad y no aporta grasas. Se puede consumir fresca, en jugos o agregar a las ensaladas.
¡Hasta el miércoles!
*Nutricionista

