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El primer día del papá a solas con el bebé

La mamá se separa del pequeño. ¿Es posible que todavía pensemos que, aunque esté con su padre, ese niño se queda “solo”?

14 de junio de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
El primer día del papá a solas con el bebé
“El mejor papá del mundo”. Una serie de fotografías de Dave Engledow con su hija que caricaturiza la imagen de un padre irresponsable. (engledow.com)

Maximiliano, un realizador audiovisual de 27 años, se queda por primera vez a cargo de su hija de 11 meses por un viaje de su pareja y escucha la pregunta.

“Pero, ¿la bebé se va a quedar sola?”.

La respuesta es automática y no exenta de fastidio:

–“No, se va a quedar conmigo”.

¿En qué momento el bebé deja de sentirse solo cuando no está con su mamá?

En los primeros meses de vida, la mamá cumple un rol protagónico en el vínculo de la familia con el niño. Pese a que hay un corte de la simbiosis propia de la gestación, existe una continuidad entre las figuras de madre e hijo.

“Esa fusión es necesaria y muy importante, pero se tiene que ir produciendo paulatinamente una separación, una distancia óptima, es decir, lo más adecuada posible, entre el bebé y la mamá”, afirma Griselda Gianello, coordinadora del Departamento de Niños y Adolescentes de la Asociación Psicoanalítica de Córdoba y docente titular de la Cátedra de Teoría Psicoanalítica en la Universidad Católica de Córdoba.

“El mejor papá del mundo”. Una serie de fotografías de Dave Engledow con su hija que caricaturiza la imagen de un padre irresponsable. (engledow.com)
“El mejor papá del mundo”. Una serie de fotografías de Dave Engledow con su hija que caricaturiza la imagen de un padre irresponsable. (engledow.com)

El padre cumple un rol clave para facilitar ese proceso y que no se produzca una “angustia de separación”. “El padre no podrá evitar el dolor de esa distancia, pero sí puede contribuir mucho a que se haga de la manera menos conflictiva posible, teniendo en cuenta la singularidad de ese bebé y esa mamá”, añade Gianello.

La especialista destaca que existe una “singularidad” en el niño desde sus primeras horas, esto es: que ni desde esos momentos en los que no está desarrollada la personalidad, se puede hablar del comportamiento de los bebés como homogéneos. “Hay bebés que tienen una capacidad innata de poder esperar un poco más que otros que se desesperan si se sienten solitos, que se sienten inermes y a merced de toda su impotencia. Algunos pueden tolerar la ausencia de la mamá, por ejemplo, jugando, una cualidad propia del bebé”, agrega. Esos niños, están en mejores condiciones de acostumbrarse a que el vínculo familiar más íntimo no sea un dúo, sino, por caso, un triángulo (papá-mamá-bebé).

En esto, los criterios de crianza y el comportamiento de la mamá con respecto a su pareja también marcan diferencias. “Hay madres que realizan un enorme esfuerzo en la atención del bebé, pero cuando el padre lo toma en brazos enseguida se lo quitan o lo retan porque no lo hace bien”, describe Gianello. “Esa madre no está tolerando la separación que implica la presencia del padre. Por eso enfatizo la singularidad de cada caso: cómo es el bebé del que estamos hablando, cómo es esa pareja, cómo es la mamá y cómo es el papá.

¿Qué extraña un bebé?

Un bebé extraña un conjunto de cosas asociadas con la persona con la que está más apegado: el olor, el tono de voz, la suavidad de la piel, un rostro que ya puede identificar. “Pero si el papá es alguien que tiene mucha presencia, también es un olor conocido, un cuerpo conocido (para la contención, para el abrazo), un rostro conocido, un tono de voz conocido. Un bebé de 11 meses cuando escucha la voz del papá, que está entrando a la casa sin que lo vea, ya emite algún sonido de alegría. Hay registro”, enfatiza Claudia Simonini, psicóloga, secretaria de Salud Mental de la Provincia. Si el niño no identifica o reconoce esas características en el papá, hay una ausencia previa.

Simonini afirma que hay un momento, en el primer año de vida, en el que la separación con la mamá afecta más al bebé. Aunque hay matices y variaciones, uno de los momentos es alrededor de los 8 meses. “Cuando ve un rostro extraño, llora, al igual que cuando no ve a la mamá. Pasa menos cuando el niño va a guardería, por ejemplo. No es ni mejor ni peor, es distinto”, afirma. Y destaca que, más en los tiempos actuales, que un bebé se quede con el padre ante la ausencia temporal de la madre no puede ser algo extraordinario.

“El mejor papá del mundo”. Una serie de fotografías de Dave Engledow con su hija que caricaturiza la imagen de un padre irresponsable. (engledow.com)
“El mejor papá del mundo”. Una serie de fotografías de Dave Engledow con su hija que caricaturiza la imagen de un padre irresponsable. (engledow.com)

“Las parejas igualitarias ­ayudan a entender esta situación. Generalmente, uno de los miembros de la pareja cumple más el rol de maternaje, pero los roles son intercambiables todo el tiempo y es esperable que sea así”, ­manifiesta.

Especialistas como Diana ­Zalzman, de la Asociación Psicoanalítica Argentina y la Asociación de Psiquiatras Argentinos, consideran que debiera haber una extensión de la licencia por paternidad, que promueve el mayor contacto piel a piel del padre con el bebé, además de facilitar la tarea de la madre.

Aunque la pregunta sobre si la bebé se quedaría sola no ponía en cuestión sus habilidades, Maximiliano dejó tranquila a las personas que estaban inquietas porque la niña se quedaría con él:

–“Ya bañé y sequé a mi hija. Ahora tengo que sacarla de la centrifugadora”.