El párkinson y su diagnóstico
Nuevo estudio. Una biopsia permitiría detectarlo años antes de que se manifieste.
El mal de Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa cuyas causas todavía no son claras, y que se conoce por el temblor en reposo, podría detectarse por una proteína presente en una glándula submandibular. Una investigación del hospital Clinic de Barcelona (España) demostró que tomar una muestra para realizar una biopsia en el tejido presente en esa área permitiría hallar una proteína llamada "alfa-sinucleína", que está presente en forma anormal en las neuronas de las personas que tienen la patología, según publicó el blog del Hospital Clinic, que cita el trabajo dado a conocer en la revista científica The Lancet Neurology. La muestra sería de apenas dos milímetros y la glándula submandibular está ubicada en la parte posterior de la boca.Los candidatos a someterse a este estudio de diagnóstico son los pacientes que tienen trastorno del sueño en la fase REM (sigla de la expresión inglesa Rapid Eye Movement o "movimiento acelerado de ojos"), etapa que se caracteriza por una intensa actividad cerebral. Uno de los síntomas del párkinson es la alteración de esta instancia del descanso, que se manifiesta a través de pesadillas en las que la persona sueña que es atacada y perseguida, por lo que profiere gritos y llantos y da golpes y patadas."Identificar agregados de sinucleína en la glándula submandibular permite confirmar el diagnostico de párkinson, de gran utilidad en casos de diagnóstico incierto", explicó en el blog el doctor Eduard Tolosa. "Además, identificar las personas con trastornos del sueño que tengan estos agregados podría servir para diseñar estrategias terapéuticas que, por ejemplo, bloqueen la progresión de esta proteína hacia el sistema nervioso central, donde causan los síntomas clásicos de la enfermedad de Parkinson", añadió. Se estima que el párkinson comienza a desarrollarse entre 15 y 20 años antes de que la enfermedad se hace evidente. Debido a que es considerado todavía de etiología dudosa, los investigadores del hospital Clinic creen que también se podría utilizar tejido de las personas con la etapa previa para analizar y descubrir posibles causas. Hasta el momento, la enfermedad no tiene un tratamiento que retrotraiga sus efectos.

