Cómo se realizó la investigación
Con el objetivo de evaluar el hábito de snackeo en la población argentina, su aporte y calidad nutricional, el Cesni realizó un estudio transversal en una muestra probabilística y polietápica en las principales ciudades del país.
Con el objetivo de evaluar el hábito de snackeo en la población argentina, su aporte y calidad nutricional, el Cesni realizó un estudio transversal en una muestra probabilística y polietápica en las principales ciudades del país. La muestra quedó conformada por 1.363 individuos (686 hombres y 677 mujeres) de 3 a 69 años, residentes en los centros urbanos con más 280 mil habitantes. Se seleccionaron aleatoriamente individuos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Gran Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán, La Plata, Mar del Plata, Salta, Resistencia, Corrientes y Posadas. Para la recolección de la información, se utilizó un cuestionario que relevaba el consumo de alimentos y bebidas por momento del día durante siete días. Se diseñaron dos instructivos diferentes para mayores y menores de 12 años. En estos últimos, la madre o responsable del cuidado completaba la información de su hijo.Se definió " snackeo ", como el consumo de alimentos y bebidas fuera de las cuatro comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena). Se calculó el aporte nutricional de los alimentos consumidos, para lo cual se empleó la base de datos de composición de alimentos del Cesni.En la población evaluada, el 50,3 es mujer; el 30,2 por ciento tiene entre 31 y 50 años; el 24,2 por ciento, entre 19 y 30 años; el 13,1 por ciento, entre 12 y 18 años; el 13 por ciento, entre 51 y 69 años; otro 13 por ciento, entre 6 y 11 años y el 6,6 por ciento, entre 3 y 5 años. El 61,4 por ciento de la muestra es de Capital; el 43,4 por ciento, primario completo; el 38,8 por ciento, el secundario completo; el 12,7 por ciento cuentan con formación universitaria o terciaria y el 5,9 por ciento, tiene primario incompleto. De acuerdo con el trabajo, el snackeo aporta 151 kilocalorías en la población total, lo que representa en promedio el 6,5 por ciento del requerimiento promedio estimado de energía. Agrega que los niños y adolescentes muestran un mayor consumo de energía a partir del snackeo . En los preescolares y escolares, el snackeo representa el 12,5 por ciento y el 10,1 por ciento de la energía diaria, respectivamente. El snackeo aporta entre el 8 por ciento y el 13 por ciento de las grasas saturadas, entre el 20 por ciento y el 30 por ciento de los azúcares agregados, entre el 4 por ciento y el 6 por ciento del sodio, entre el 7 por ciento y el 11 por ciento del calcio, entre el 8 por ciento y el 13 por ciento de la vitamina A y entre el 14 por ciento y el 23 por ciento de la vitamina C. Ministerio de Salud Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo que realizó el Ministerio de Salud de la Nación en 2013, el promedio diario de porciones de frutas o verduras consumidas fue de 1,9 por persona. La cartera sanitaria aclaró que no se evidenciaron diferencias sustanciales desde 2009, según jurisdicción o nivel de ingresos. Es decir, no se registraron mejoras en este patrón. El Cesni, considera de hecho que la incorporación de una nueva comida en los hábitos alimenticios y culturales de la población podría ser una oportunidad para sumar estos productos en la dieta de los argentinos. Las frutas y verduras contienen la fibra necesaria para un buen funcionamiento del sistema gastrointestinal y es un factor preventivo de patologías no transmisibles, como el cáncer de colon o las crónicas diabetes y obesidad.

