Mundo fit. Los beneficios para las mujeres que entrenan con pesas, según expertos
Un reciente estudio reveló que el entrenamiento de fuerza podría ser una herramienta clave para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en las mujeres.
El entrenamiento con pesas ha dejado de estar asociado exclusivamente al desarrollo muscular o al rendimiento deportivo. Cada vez más investigaciones destacan su impacto positivo sobre la salud general y, en particular, sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Un reciente estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology aportó nueva evidencia sobre los beneficios que esta práctica puede ofrecer a las mujeres. La investigación analizó datos de más de 117.000 participantes que formaron parte de un seguimiento de salud a largo plazo.
Qué dicen los expertos sobre el entrenamiento con pesas en mujeres
Durante casi 15 años, los especialistas registraron los hábitos de actividad física, las rutinas de entrenamiento de fuerza y los niveles de sedentarismo de las participantes para evaluar cómo influían en su salud cardiovascular.
Los resultados fueron contundentes. Las mujeres que realizaban al menos dos horas semanales de entrenamiento con pesas presentaban un 44% menos de riesgo de sufrir un infarto y un 20% menos de probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas en comparación con quienes no realizaban este tipo de actividad.

Además, los investigadores observaron que cada hora adicional de entrenamiento de resistencia por semana se asociaba con una reducción del 14% en el riesgo de infarto y del 5% en el riesgo de enfermedad cardiovascular. Estos datos refuerzan la importancia de incorporar ejercicios de fuerza dentro de una rutina de actividad física regular.
El trabajo también mostró que los mayores beneficios se obtenían cuando el entrenamiento con pesas se combinaba con ejercicio aeróbico. Las mujeres que alcanzaban las recomendaciones semanales de ambas modalidades registraban cerca de un 45% menos de riesgo de infarto respecto de aquellas que permanecían inactivas.
Los especialistas explican que el entrenamiento de fuerza aporta ventajas que van más allá de la salud cardiovascular. Ayuda a preservar la masa muscular, fortalece los huesos, mejora el equilibrio y favorece la autonomía funcional, aspectos especialmente importantes a medida que avanza la edad.
Asimismo, contribuye al control del peso corporal, mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a mantener un metabolismo más activo. Por este motivo, las guías de actividad física recomiendan realizar ejercicios de resistencia al menos dos veces por semana, complementándolos con 150 minutos de actividad aeróbica moderada o intensa.
Los autores del estudio destacan que, históricamente, el entrenamiento de fuerza recibió menos atención que otras formas de ejercicio cuando se hablaba de prevención cardiovascular. Sin embargo, la evidencia actual demuestra que debería formar parte de cualquier estrategia integral de salud.



