Cocina. Tres recetas para sorprender con el nuevo dulce de leche aireado
El producto de La Serenísima que se agotó en pocas horas ya conquistó las redes y la cocina argentina. Estas preparaciones aprovechan al máximo su textura de mousse.
El dulce de leche es uno de los productos más arraigados en la gastronomía argentina. Se lo puede disfrutar en postres, tortas, helados o simplemente untado sobre pan o galletitas, pero la industria no deja de innovar. El nuevo dulce de leche aireado de La Serenísima llegó para quienes buscan algo distinto sin abandonar el sabor clásico.
La clave del producto está en su textura. La tecnología aplicada en su elaboración introduce microburbujas en el batido, dando como resultado una consistencia más liviana, esponjosa y sostenida. Al ser aireado, emula una especie de mousse o espuma bien sostenida pero suave al paladar. Además, es apto para celíacos, ya que cuenta con certificación Sin Tacc.
Su versatilidad en la cocina lo convierte en un ingrediente ideal para experimentar. Estas tres recetas aprovechan al máximo esa textura única.

Panqueques rellenos con crema y aireado
Los panqueques son un clásico que admite infinitas variantes. Para esta versión, preparar la masa tradicional con harina, huevo, leche y una pizca de sal. Cocinar en sartén antiadherente hasta dorar de ambos lados.
Para el relleno, mezclar dulce de leche aireado con queso crema a temperatura ambiente hasta lograr una crema homogénea. Extender la mezcla sobre cada panqueque, enrollar y refrigerar 20 minutos antes de servir.
El frío potencia la textura aireada y hace que el relleno se mantenga firme al cortar. Se puede terminar con un toque de cacao en polvo o almendras fileteadas.
Bizcochuelo relleno tipo torta mousse
Esta receta transforma una preparación sencilla en un postre de presentación. El primer paso es hornear un bizcochuelo básico de vainilla, dejarlo enfriar completamente y partirlo al medio.
Luego, batir 200 ml de crema de leche fría a punto casi firme. Incorporar el dulce de leche aireado con movimientos envolventes para no perder el volumen. Rellenar el bizcochuelo con esa mezcla y cubrir la parte superior con el resto.
Llevar a la heladera por al menos dos horas antes de servir. La textura del aireado aporta consistencia diferente sin perder el sabor tradicional del dulce de leche, lo que hace que la torta resulte menos pesada que una versión con repostero clásico.
Parfait de dulce de leche aireado con galletitas
Esta opción no requiere cocción y se arma en minutos. En vasos individuales o copas, alternar capas de galletitas de chocolate trituradas con porciones generosas de dulce de leche aireado.
Agregar una capa de crema chantilly o yogur griego natural para equilibrar el dulzor. Repetir las capas hasta llenar el vaso y terminar con el aireado en la superficie. Luego, llevar a la heladera por 30 minutos para que las galletitas absorban humedad y el conjunto se integre.
Es una alternativa rápida para servir como postre individual en reuniones o para preparar con anticipación.
Por qué el aireado cambia las reglas en la cocina
Para quienes aman el dulce de leche pero a veces lo sienten demasiado pesado, esta versión apunta justo a ese punto medio: sabor intenso, pero textura más amable.
Esa ligereza es la que lo hace especialmente útil en preparaciones donde el dulce de leche clásico puede resultar demasiado denso, como mousses, rellenos batidos o postres en capas.

