Postre saludable. Cómo preparar manzanas asadas en la freidora de aire para la merienda
Con pocos ingredientes y en menos de 20 minutos, esta receta en freidora de aire permite lograr un postre casero, cálido y perfecto para acompañar con helado.
En tiempos donde las recetas simples y caseras ganan protagonismo, las manzanas asadas en freidora de aire se convirtieron en una opción ideal para quienes buscan un postre rápido, reconfortante y con ese sabor clásico que remite a la cocina de siempre.
Con pocos ingredientes y en menos de 20 minutos, es posible lograr una preparación tierna por dentro, levemente dorada por fuera y con un toque caramelizado que combina a la perfección con una bocha de helado. La base de esta receta es tan accesible como versátil.
Qué necesitás y cuál es el paso a paso de esta receta
Para dos o tres porciones se necesitan tres manzanas, pueden ser rojas o verdes, una cucharada de manteca, entre una y dos cucharadas de azúcar (blanca, rubia o mascabo), una cucharadita de canela, jugo de medio limón y, de manera opcional, un toque de miel. Para servir, el complemento ideal es el clásico helado de vainilla.
El procedimiento es sencillo. Primero, se pelan las manzanas, aunque este paso es opcional, y se cortan en gajos o cubos medianos. Luego se colocan en un bowl y se mezclan con el jugo de limón, el azúcar y la canela, asegurando que todos los trozos queden bien impregnados. A continuación, se distribuyen pequeños trozos de manteca por encima y se llevan directamente a la freidora de aire.

La cocción se realiza a 180 grados durante aproximadamente 12 a 15 minutos. A mitad del tiempo, se recomienda abrir la canasta y mezclar las manzanas para que se cocinen de manera uniforme y adquieran ese dorado característico. Una vez listas, se pueden retirar y sumar un hilo de miel para intensificar el sabor dulce.
El secreto para llevar este plato a otro nivel está en la forma de servirlo. Las manzanas deben presentarse calientes, acompañadas por una bocha de helado de vainilla. El contraste entre la fruta tibia y el frío del helado genera una textura cremosa irresistible. Para un toque extra, se pueden agregar nueces, almendras o granola.
Entre los consejos clave, se destaca elegir manzanas firmes para evitar que se desarmen durante la cocción y no sobrecargar la freidora, lo que permite una mejor circulación del aire caliente. También se puede sumar un pequeño chorrito de agua o jugo para lograr un efecto más similar al horno tradicional.



