Delicioso. Cómo preparar crème brûlée al estilo argentino ¡con dulce de leche!
El clásico postre francés se reinventa con un toque bien local. Esta versión de la crème brûlée incorpora dulce de leche y mantiene su inconfundible capa crocante. Una receta simple para lucirse en casa.
Si hay un postre que combina elegancia y simpleza, ese es la crème brûlée. Tradicional en la gastronomía europea, esta preparación a base de crema, yemas y azúcar se caracteriza por su textura suave y su clásica capa de caramelo crocante. En esta versión, el agregado de dulce de leche le da un giro argentino que potencia su sabor y la vuelve aún más tentadora.
Ideal para cerrar una comida especial o sorprender con un toque gourmet sin demasiada complejidad, esta receta mantiene la esencia del postre original pero suma identidad local. Qué necesitás para hacerla:
- 400 ml de crema de leche
- 4 yemas de huevo
- 3 cucharadas de azúcar
- 150 g de dulce de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Para la costra:
- 4 cucharadas de azúcar
Paso a paso para la crème brûlée con dulce de leche
El primer paso para esta preparación es calentar la crema de leche junto con la esencia de vainilla en una olla, sin que llegue a hervir. En paralelo, batir las yemas con el azúcar en un bowl hasta integrar bien, evitando generar demasiada espuma.
Luego, incorporar la crema caliente de a poco sobre la mezcla de yemas, revolviendo constantemente para evitar que se cocinen. Una vez integrada, sumar el dulce de leche y mezclar hasta lograr una preparación homogénea y sin grumos.

Distribuir la mezcla en moldes individuales y colocarlos dentro de una fuente con agua caliente para cocinar a baño María. Llevar a horno bajo (entre 150 y 160 °C) durante 35 a 45 minutos. La clave es que los bordes estén firmes, pero el centro conserve un leve movimiento.
Retirar del horno, dejar enfriar a temperatura ambiente y luego llevar a la heladera por al menos tres horas para que tome consistencia. Antes de servir, espolvorear azúcar sobre la superficie y caramelizar con un soplete o bajo el grill del horno hasta formar la característica capa crocante que se quiebra con la cuchara.
Evitar que la crema hierva es fundamental para no alterar la textura final. El baño María asegura una cocción pareja y suave. Si no se cuenta con soplete, el grill del horno es una buena alternativa, aunque requiere atención constante.
Para intensificar el sabor, se puede utilizar dulce de leche repostero o agregar una pizca de sal para lograr un contraste dulce-salado. Una receta clásica, con un toque argentino que la vuelve única.



