Cocina. Ni galletitas ni barritas: la receta de trufas proteicas listas en minutos y sin horno
No requieren horno, se preparan en pocos minutos y pueden conservarse en la heladera durante varios días, ideales para la merienda o para calmar un antojo.
Si buscás una receta fácil, rápida y con pocos ingredientes para resolver una merienda o tener un snack saludable siempre listo, las trufas proteicas de yogur y coco son una excelente opción.
No necesitan horno, demandan muy poco tiempo de preparación y ofrecen una textura cremosa por dentro con un exterior suave gracias al coco rallado.
Además de ser una preparación sencilla, permiten organizar las colaciones de toda la semana. Una vez listas, pueden conservarse en la heladera y disfrutarse en cualquier momento del día, ya sea después de entrenar, como postre o para acompañar un café o unos mates.

Ingredientes
- 1 taza de yogur griego natural.
- 1 taza de coco rallado fino.
- ½ taza de coco rallado extra para rebozar.
- 2 cucharadas de miel.
- 1 cucharadita de esencia o extracto de vainilla.
- 1 pizca de sal.
Paso a paso para hacer las trufas proteicas
- Colocá el yogur griego en un bowl amplio y agregá la taza de coco rallado, la miel, la esencia de vainilla y la pizca de sal.
- Mezclá todos los ingredientes hasta obtener una preparación uniforme y sin grumos. La mezcla debe quedar húmeda, pero con suficiente consistencia para formar las trufas después del reposo.
- Cubrí el recipiente y llevalo a la heladera durante 30 minutos. Este paso es fundamental para que el coco absorba parte de la humedad y la preparación tome firmeza.
- Una vez fría la mezcla, humedecé ligeramente tus manos y formá pequeñas bolitas de unos 2 o 3 centímetros de diámetro.
- Pasá cada trufa por el coco rallado reservado hasta cubrir toda la superficie.
- Colocalas en una fuente o recipiente y llevalas nuevamente a la heladera durante otros 20 minutos para que terminen de afirmarse antes de servir.

Consejos para un mejor resultado
Si preferís una textura más firme, podés dejar las trufas unos minutos más en la heladera antes de consumirlas. También es posible incorporar ralladura de limón o naranja para aportar un toque cítrico, o agregar pequeñas cantidades de frutos secos picados para sumar textura.
Para conservarlas, guardalas en un recipiente hermético dentro de la heladera. Se mantienen en buen estado hasta cinco días, por lo que son una alternativa práctica para preparar con anticipación y tener siempre disponible una opción casera para la merienda o un snack entre comidas.



