La barrera para la gripe
Todavía hay tiempo. La vacuna, junto con el lavado de manos, es la forma de evitar el contagio. En los grupos de riesgo, la enfermedad puede tener graves complicaciones.
En marzo de cada año comienzan las campañas para vacunarse contra la gripe con el objetivo de detener la infección por el virus de la influenza en las tres versiones (cepas) "que tienen altas chances de circular este invierno: Influenza A (H1N1) pdm09, Influenza A (H3N2) e Influenza B", explica Pablo Lemos, especialista en Medicina Interna, jefe del Departamento Internado del Hospital Privado. La vacunación es gratuita para los grupos de riesgo integrados por: niños de 6 a 24 meses, embarazadas en cualquier etapa de la gestación, las mamás de chicos de hasta 6 meses de vida no vacunadas durante el embarazo, los mayores de 65 años, el personal de salud e individuos de 2 a 64 años con factores de riesgo. En este último grupo están comprendidas las enfermedades respiratorias o cardíacas, trasplantes, diabetes, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, insuficiencia renal, hemodiálisis, pacientes oncohematológicos, entre otros. Estas personas son las únicas que deben presentar una orden médica para vacunarse.Cabe aclarar que los niños de 6 a 24 meses deben aplicarse dos dosis de la vacuna, con intervalo de cuatro semanas entre la primera y la segunda. ¿Hay tiempo? ¿Qué pasa si no se vacunó en marzo? "Como el virus circula prácticamente todo el año, nunca es tarde para vacunarse", alienta Lemos. Sin embargo, el momento más oportuno es en marzo para que cuando el virus de la influenza alcance su máximo nivel de circulación, el organismo haya generado los anticuerpos. Lavado de manos ¿Por qué se insiste en lavarse las manos? Con esas dos fantásticas herramientas con las que nos dotó la naturaleza, tomamos y tocamos todo permanentemente y por la misma razón, son un perfecto vehículo para diseminar virus y bacterias. En todo momento conviene higienizarse las manos, pero cuando estamos en temporada de mayor circulación de virus, es una medida indispensable y, particularmente, si al estornudar uno se tapa la boca, pues allí quedan las gotitas que contienen los microbios. Esta situación es también la razón por la que se recomienda que al estornudar, se atajen las gotitas con el revés del codo.No obstante estos recaudos, el virus de la influenza está en el aire cada vez que es expulsado por una persona contagiada cuando habla o tose y, ya en suspensión, es fácil que aterrice en la boca o nariz de otros. De allí que se deben ventilar muy bien los ambientes y no concurrir al trabajo ni a la escuela hasta que uno se restablezca.

