Economía. Volvió a caer la recaudación en junio y obliga a mayor ajuste
Disminuyó un 7,5%, con una baja marcada en IVA lo cual renueva la discusión sobre el nivel de consumo. También se desplomaron Ganancias y retenciones. Impacto en las provincias.
La recaudación impositiva de junio superó levemente los $ 20 billones y tuvo una caída real de 7,5 % con relación al mismo mes del año pasado.
De esta forma, los ingresos tributarios volvieron a la pendiente negativa tras el alza de mayo, que había tenido como impulso el vencimiento extraordinario del impuesto a las Ganancias. De los últimos 11 meses, en 10 el resultado fue negativo.
La nueva contracción de los recursos estresa aún más las cuentas fiscales y obliga al Gobierno nacional a mantener y ampliar el recorte de gastos para sostener el superávit.
Una de las herramientas que utilizó en junio la Casa Rosada para compensar la disminución de su ingreso es el freno de los giros discrecionales a las provincias.
Los datos fueron difundidos este miércoles por el Ministerio de Economía y la preocupación por el resultado quedó reflejada en el silencio del titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, quien no contestó consultas.
El desglose de la planilla muestra un impacto negativo en los principales tributos, entre ellos los de mayor peso como Ganancias e IVA.
El impuesto a las Ganancias recolectó $ 3,2 billones, con una retracción real de 16% con respecto a un año atrás.
Arca indicó que este comportamiento es consecuencia de la prórroga excepcional del vencimiento de la presentación y pago de la declaración jurada del período fiscal 2025 para las personas humanas hacia julio. Y, además, el mayor cómputo en junio 2026 de saldos a favor de los contribuyentes generados en el ejercicio 2024 y 2025, utilizados para la cancelación de otros impuestos.
Por su parte, el IVA –que refleja los niveles de consumo- alcanzó a $ 6,5 billones, con un deterioro de 3,6%. El IVA impositivo fue de $ 4,7 billones (-3,7%) y el aduanero fue de $ 1,8 billones (-4,8%). A su vez hubo devoluciones por $ 37.000 millones (45%).
Los ingresos por retenciones alcanzaron a $ 881.128 millones, con una baja 45%. En este caso se concatenaron dos factores: una alta base de comparación porque en junio de 2025 venció el plazo especial de rebaja transitoria de la alícuota de retenciones y en este período operó el recorte definitivo. Los reintegros a las exportaciones fueron de $ 60 mil millones, contra los $ 45.000 millones entregados un año atrás.
En tanto, los derechos de importación se ubicaron en $ 500.000 millones, y se redujeron 14%, producto de la merma que se produjo en las compras al exterior. Esta situación es producto de un menor nivel de actividad y de abultados stocks.
El impuesto a los combustibles –que el Gobierno actualiza mes a mes- sumó $ 674.831 millones, que representa un alza de 5,7%.
Por su parte, el impuesto al cheque (otro de los tributos clave en materia de consumo) recaudó $ 1,2 billones y se mantuvo estable con relación a un año atrás.
Asimismo, los recursos de la seguridad social treparon a $ 4,59 billones, con una caída de 2,5 %, lo cual muestra la debilidad de los ingresos.
En tanto, los pagos por Bienes Personales fueron de $ 1,7 billones, con una mejora de 10%. El alza se explica por el pago del tributo sobre acciones y participaciones societarias del período fiscal 2025.
Impacto en provincias
La recaudación también cayó con relación a mayo un 8,7%, mes que había tenido un aumento muy importante por el vencimiento del impuesto a las Ganancias de las sociedades.
La nueva caída de los recursos tributarios nacionales tuvo un impacto directo en las transferencias por coparticipación y leyes especiales a las provincias.
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) precisó que en junio el giro a provincias fue de $ 6.951.679, que representa una baja real de 4,1% con relación a junio del año pasado.
Según la información suministrada por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), esta caída se explica por la disminución real interanual del impuesto a las Ganancias y del IVA.
Sumando ambos tributos, la caída real del monto a distribuir fue de 8%.
Este escenario se viene repitiendo en los últimos meses y está poniendo en aprietos a la mayoría de los gobiernos provinciales.
De hecho, Milei habilitó una línea de crédito especial para auxiliar a las provincias más comprometidas a cuenta de coparticipación futura. Esta herramienta conlleva el riesgo de que no se dé la recuperación esperada y complique aún más los presupuestos.
Por otro lado, Milei cortó por completo los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Al 22 de junio –último dato disponible- ninguna provincia había recibido fondos por esta vía. Cerrar este grifo (cabe recordar que fue objeto de puja legislativa el año pasado) le sirve al Gobierno para compensar la caída de la recaudación y el aumento de gastos que, por ejemplo, quedó obligado a ajustar por la ratificación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Pese a lo delicado del escenario financiero, el Gobierno no evalúa cambios en su política económica. Tanto en la Casa Rosada como en el Ministerio de Economía están convencidos de que están dadas las condiciones para que se consolide un círculo virtuoso de crecimiento y mejora de la recaudación.
La situación financiera de las provincias será uno de los temas centrales que deberá manejar el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
En los próximos meses confluirá la necesidad de caja de los gobernadores con la del Gobierno para aprobar leyes, lo cual puede dejar resultados llamativos.




