Vitamina extra para encarar el nuevo mandato
Ahora o nunca. Mestre está convencido de que estos días bisagra entre sus dos mandatos son el momento justo para replantear su vinculación con el poderoso Suoem.
El triunfo electoral propio del pasado 13 de septiembre, más el encumbramiento de su socio Mauricio Macri en la Casa Rosada, parecen haber tenido en el intendente Ramón Mestre el mismo efecto que la poderosa lata de espinacas en el entrañable Popeye el Marino.
Con una musculatura política más consistente, ahora el intendente encara el cierre de su primera gestión con un fuerte posicionamiento frente al Suoem.
Sorprendió a todos con la idea intempestiva (nunca antes dio indicios de ella) de crear un ente autárquico superpoderoso, con amplias facultades para encarar obras y servicios, que puso en pie de guerra al Suoem. El gremio no dudó en identificar esa avanzada como “un municipio paralelo” y se pintó la cara para la guerra.
La apuesta de máxima del oficialismo, en algún punto sobreactuada, derivó luego en un ente mucho más acotado, que terminó blanqueando su objetivo real: convertirse en el salvavidas para el naufragio de la licitación del servicio de higiene urbana, que desde hace dos años navega en la indefinición.
Esa será la primera y principal función del flamante Esop. Pero en el proceso legislativo para alumbrar ese ente, a Mestre se le abrió la puerta que en cierto modo esquivó en los últimos cuatro años: el de la confrontación cuerpo a cuerpo con el Suoem.
Llegó al Palacio 6 de Julio en 2011, precedido de una campaña en la que prometía mano dura contra el gremio. La realidad marcó que lo que hizo fue intercambiar golpes, avanzar hasta donde pudo, ceder, negociar, y volver a acordar.
Ahora, al calor del conflicto por el Esop, parece que esa lógica cambió y luce dispuesto a ir a fondo: aprobó igual el ente, descuenta días no trabajados e intenta limitar asambleas.
Como está planteada, esta puja parece tener perfil fundacional para la gestión que empezará el 10 de diciembre. Los próximos días serán esclarecedores respecto de si está naciendo un nuevo trato del Ejecutivo para con el Suoem, o si todo se diluirá en una arremetida pasajera, alimentada por las mieles del éxito electoral.

