Inflación. Versión sobre otro aumento del precio del cemento alerta a empresas
El insumo clave "ya subió 12% en 60 días", dicen compradores, y podría ajustarse otro 4,3% desde el lunes. Medido en dólares, el alza es aún mayor, aseveran. En la industria afirman que están por debajo de la inflación.
Entre las empresas dedicadas al rubro de la construcción, tanto las que ejecutan obras como aquellas que producen y expenden hormigón elaborado, crece la preocupación por el recurrente incremento en el precio del cemento.
Se trata de uno de los principales insumos de la actividad y su evolución impacta de manera directa en presupuestos, contratos en curso y decisiones de inversión.
La situación se da en plena discusión por los precios internos de distintos insumos industriales, como el acero y el aluminio, y también en medio del conflicto que atraviesa a la industria del neumático. En ese contexto, el cemento se convirtió en un nuevo foco de atención.
Según fuentes de la actividad en Córdoba, el cemento, tanto a granel como en bolsa, aumentó un 12% en los últimos 60 días. Sin embargo, el dato que más inquieta es que esa suba se produjo en paralelo a una caída sostenida del dólar, moneda habitualmente utilizada como referencia para comparar precios y costos, y que vendría otro incremento.
“Si se realiza la cuenta entre el valor del dólar dos meses atrás, que estaba en $ 1.475, y el precio actual, que ronda los $ 1.435, el precio del cemento subió el 18,5%”, indicó a La Voz un empresario de la actividad. Y agregó una frase que sintetiza el malestar: “No hay país ni presidente que aguante”.
Como si ese escenario no fuera suficiente, en el sector circulan versiones de que a partir del próximo lunes 2 de marzo el cemento podría registrar un nuevo reajuste del 4,3%.
Ese sería el aviso que habría llegado a los principales clientes de la actividad, lo que vuelve a poner en alerta a constructoras y desarrollistas, aunque las empresas proveedoras (hay tres grandes en la Argentina) habitualmente no comunican los cambios de precio salvo a la cadena.
Durante el año pasado, según datos del Indec, subió 27%, mientras que la inflación fue de 31,5%. La industria resalta ese dato.
Otro elemento que genera interrogantes es la diferencia de precios entre regiones. El producto aumenta más en el interior del país que en la Capital Federal, presuntamente por cuestiones logísticas.
Sin embargo, en provincias como Córdoba también hay plantas cementeras, lo que relativiza el argumento de las distancias como explicación exclusiva.
Para los desarrollistas cordobeses, el panorama es complejo. Se trata de un insumo central que, en teoría, debería acompañar una dinámica más estable o incluso a la baja si el dólar retrocede. “Las curvas se cruzan”, resumió uno de ellos, en alusión al comportamiento divergente entre la divisa y el precio del cemento.
El contexto de actividad tampoco ayuda. En enero, el Índice Construya, que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de productos para la construcción, registró una caída del 11,6% mensual desestacionalizada y se ubicó 1,1% por debajo de enero de 2025. Es decir, menos volumen con costos en alza.
En enero de 2026, los despachos totales de cemento alcanzaron 788.173 toneladas, con una suba mensual del 4,3% respecto de diciembre. Sin embargo, el volumen cayó 5,3% interanual frente a enero de 2025, reflejando un mercado aún inestable y con demanda moderada, de acuerdo con datos online de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland.
En paralelo, el valor del metro cuadrado de construcción se ubicó en enero pasado en Córdoba en $ 841.322, lo que representa un incremento del 2,2% respecto de diciembre de 2025, cuando había cerrado en $ 823.605,9. Si bien las variaciones mensuales son más moderadas que en años anteriores, la tendencia continúa siendo ascendente.
La pregunta que se hacen en el ambiente empresarial es si, después del acero, el aluminio y los neumáticos, el Gobierno pondrá el foco sobre el cemento. La decisión, admiten en el sector, es eminentemente política.

