Una realidad que no da respiro para la campaña
El deseo de José Manuel de la Sota es estar el 9 de agosto del año próximo en las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias presidenciales.
El deseo de José Manuel de la Sota es estar dentro de un año en plena campaña para las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) presidenciales, que se realizarán el 9 de agosto del año próximo. Pero, para eso falta mucho. En el círculo íntimo del delasotismo admiten que más allá de la decisión personal del gobernador, también deben mediar las circunstancias políticas que le permitan meterse en un campaña nacional, al mismo tiempo que gobierna la segunda provincia del país. De la Sota sabe qué hará de aquí a fin de año. Tratará de consolidar su liderazgo en Córdoba, para proyectar su figura política a nivel nacional.Estos dos objetivos están atados a su gestión provincial y también a lo que ocurra con el Gobierno nacional, porque la situación económica, siempre afecta a las provincias.El propio gobernador ha admitido en charlas privadas con empresarios y sindicalistas, que la realidad social "es complicada" en Córdoba, en especial en algunos barrios de la Capital.A la situación de los más pobres, se suma la perdida de empleos en sectores sensibles para Córdoba, como la industria automotriz, la construcción y el comercio. Según datos de los gremios, entre despedidos y suspendidos, hay alrededor de 10 mil trabajadores con problema de empleo en Córdoba.En este escenario, De la Sota debe moverse frente a una encrucijada: priorizar la administración en Córdoba o lanzar de lleno su candidatura presidencial.Por ahora, el gobernador dice que prioriza su gestión, pero cada semana pasa un par de días en Capital Federal, participando en programas de televisión, para alimentar su llegada a los principales distritos electores del país, como una alternativa peronista al kirchnerismo.De la Sota logró remontar la crisis política que sufrió su gestión en diciembre pasado, pero la economía que impacta fuerte en Córdoba, no le da respiro como para desentenderse de su gestión y encarar una campaña nacional.

