Una derrota abrumadora y un triunfo escaso
La UCR festejó en Capital. Pero nada justifica la euforia: los votos que perdió el PJ no fueron al radicalismo. El estancamiento fue la contracara del triunfo.
Unión por Córdoba perdió 40 mil votos en la Capital provincial entre las Paso y la elección de ayer. El delasotismo pudo comprobar, una vez más, la escasa lealtad de los apoyos que de modo tan costoso logra reunir de vez en cuando en la ciudad de Córdoba.
Desde el Gobierno provincial, anoche recalcaban que los votos que faltaron en Capital fueron los que había aportado en las primarias la lista de Martín Llaryora. “Es justo que se haya quedado sin banca”, sostenían, ya que esos votos fueron al PRO, al kirchnerismo y al Frente de Izquierda.
No obstante, nada indica que esa sea la única explicación de la caída, ni siquiera la más importante. El delasotismo, que insistía en la tesis de que el escándalo por los supuestos vínculos entre policías y narcos no lo afectaría electoralmente, anoche debió aceptar que esa era una expresión de deseo antes que un dato de la realidad.
El golpe fue mucho más fuerte de lo que preveían los más pesimistas. El impacto desacomodó por completo los resultados de las primarias y dejó en manos del radicalismo un triunfo que se explica más por la caída justicialista que por una mejora en el desempeño de la lista que encabezó Oscar Aguad y que –esta vez sí– contó con el total respaldo del intendente Ramón Mestre.
De los 40 mil votos que perdió el peronismo, la UCR apenas logró capturar unas 12 mil voluntades. Eso pese a que entre las Paso y la elección de ayer la gestión Mestre concretó la medida de mayor impacto en dos años de gobierno, con la incorporación de más de 200 unidades al transporte urbano.
La UCR anoche festejó hasta el agotamiento las tres bancas que la igualaron a Unión por Córdoba.
La euforia sin dudas disminuirá cuando el resultado de la Capital se analice más a fondo: en el terreno propio, el estancamiento es la clave que subyace bajo el triunfo.
Los que capitalizaron la derrota peronista fueron otros: el PRO sumó tres puntos y el Frente para la Victoria se quedó con los cinco puntos que constituyeron la derrota del delasotismo en Capital.

