Un relanzamiento, por ahora, poco prometedor
Las informaciones oficiales acerca de qué sucedió en esa media hora de conversación son por demás elocuentes de la postura inflexible de Londres respecto siquiera a considerar un eventual principio de diálogo sobre Malvinas.
La reunión entre Mauricio Macri y David Cameron supone en sí misma un relanzamiento por parte de nuestro país de la relación con Gran Bretaña. Pero las declaraciones que siguieron al encuentro resultaron poco auspiciosas sobre un diálogo por el derecho histórico de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. La reunión erróneamente había sido presentada por algunos medios de prensa como la primera entre los jefes de Estado de ambos países desde la Guerra de Malvinas. Ya en 1998 Carlos Menem se había reunido con el primer ministro Tony Blair en la sede londinense del gobierno británico. Hubo también un encuentro formal en 2009 entre Cristina Fernández y Gordon Brown en el marco de una cumbre del G20 en Londres, aunque la cuestión Malvinas volvió ríspida la cita.La reunión sucedió como parte de una serie de encuentros en el máximo foro económico y financiero mundial, con los que Macri debutó en el escenario internacional con señales de hacer un reingreso de Argentina al gran tablero global después de los 12 años de gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Así entendido, el encuentro con Cameron resultó auspicioso. Pero las informaciones oficiales acerca de qué sucedió en esa media hora de conversación son por demás elocuentes de la postura inflexible de Londres respecto siquiera a considerar un eventual principio de diálogo sobre Malvinas, como lo solicita las Naciones Unidas desde hace 50 años, que se cumplieron en diciembre pasado, con la resolución 2065 que cada año concitó mayores adhesiones."Quiero que dialoguemos sobre todos los temas que están pendientes, incluido Malvinas", sostuvo Macri, según la versión oficial de sus dichos a Cameron en la reunión. Enseguida, la oficina del primer ministro se encargó de puntualizar: Cameron "fue claro" en que la posición de Londres "sigue siendo la misma" y que "con el reciente referéndum (de 2013) quedó absolutamente claro que los habitantes de las Islas quieren seguir siendo británicos". Traducido: dialoguemos de futuras inversiones y comercio, pero de Malvinas, ni hablar.

