Un granito de arena sobre lo que dicen tener
La obviedad no quita la importancia: este informe sobre las declaraciones de bienes muestra lo que los candidatos dicen tener, aunque puede ser o no lo que en realidad tienen.
La obviedad no quita la importancia: este informe sobre las declaraciones de bienes muestra lo que los candidatos dicen tener, aunque puede ser o no lo que en realidad tienen.
La intención de La Voz es que los principales postulantes tengan un espacio para exhibir su situación patrimonial, de modo tal que la ciudadanía cuente con un panorama sobre cuáles son las condiciones en las que llegan al cargo y, para quienes ya vienen ocupando puestos electivos, que se pueda trazar una mínima comparación de su evolución.
Un elemento importante es que la inestabilidad financiera y cambiaria que envuelve a la Argentina desde hace meses conspira contra una correcta ponderación de la situación patrimonial.
Sin embargo, en este proceso electoral se repite –con más que honrosas excepciones– una constante respecto de la escasa predisposición a dar detalles para una comprensión cabal de la adquisición y la conservación del patrimonio de quienes nos gobiernan o aspiran a hacerlo.
La mayoría de quienes se postulan son más que escuetos en el apartado en el que se les solicita que sean lo más detallado posible: la manera de adquisición de sus bienes, en especial los inmuebles.
Ha sido dicho en anteriores ocasiones, y en este singular contexto del país y de la provincia, con una larga lista de causas y denuncias de corrupción, bien vale repetirlo: la herramienta de la declaración de bienes por sí sola no tiene demasiado valor para determinar la transparencia de un funcionario o candidato. Sólo adquiere utilidad en un contexto de acciones que exceden una requisitoria periodística.
Es decir, el lector no encontrará en este informe elementos para determinar si tal o cual candidato o funcionario es honesto o corrupto. Simplemente tendrá una aproximación a lo que ese postulante informa de ingresos, egresos y bienes, la manera en que protege sus ahorros o las preferencias para invertir.
Es un aspecto que no está en los avisos de una campaña ni en los datos en forma de consignas y eslóganes con los que convivimos en este proceso electoral.
Acá, simplemente, los candidatos se sacan una foto a sí mismos y se cuidan del encuadre.
Aporta nada más que eso: lo que los candidatos dicen tener. Los saca un momento del set de grabación en que se han encerrado las etapas proselitistas, signadas por la falta de debates, exposiciones fuera de agenda o libreto, o cruces de los principales postulantes.
Es muy probable que sea un granito de arena en un inmenso desierto. La importancia del granito va a estar atada, entre otras cosas, a que haya una decisión política de aplicar herramientas administrativas para una mayor transparencia, a que la Justicia comience a actuar con independencia de la política y a que la ciudadanía castigue en las urnas la falta de transparencia.

