Actividad. Según la UIA, la industria tuvo una señal positiva en abril
Se recupera frente al relevamiento anterior pero continúa por debajo del umbral de expansión y persisten las caídas en producción, ventas y empleo.
La actividad industrial registró una mejora durante abril, aunque continúa mostrando señales de debilidad. Así lo reveló la segunda encuesta de Indicadores Industriales y Expectativas de la Unión Industrial Argentina (UIA).
Ese sondeo ubicó al Monitor de Desempeño Industrial (MDI) en 43,5 puntos, 7 puntos porcentuales por encima del promedio registrado durante el primer trimestre de 2026.
El indicador es utilizado por la entidad fabril para anticipar la evolución de la actividad manufacturera. Los valores superiores a 50 puntos reflejan expansión, mientras que los inferiores indican contracción.
Con 43,5 unidades, la industria argentina continúa en terreno negativo, aunque logró recuperar parte de la caída observada a comienzos de año.
Desde la UIA señalaron que una parte de la mejora responde a la baja base de comparación generada por enero, un mes afectado por vacaciones, paradas de planta y factores estacionales. Aun así, el indicador se ubicó 2,2 puntos por debajo del nivel registrado en abril de 2025.
Producción y ventas
Más allá de la recuperación del MDI, la encuesta mostró que continúan predominando las respuestas negativas entre las empresas consultadas.
El 38% de las firmas indicó que su producción cayó en abril respecto del promedio mensual del trimestre anterior, mientras que apenas el 21,1% reportó un aumento. La diferencia entre ambos grupos arroja un índice de difusión de -16,9 puntos.
La situación fue similar en las ventas. El 45,5% de las compañías relevadas informó una caída en las ventas internas, frente a un 22,5% que registró incrementos. En exportaciones, el 30,4% reportó bajas y sólo el 16,4% mejoras.
Pese a estos resultados, la UIA destacó que el desempeño de abril representó una mejora respecto del relevamiento de enero, cuando los indicadores habían mostrado uno de los peores registros de los últimos años.
Empleo y situación financiera
El empleo industrial continuó mostrando señales de fragilidad.
Según la encuesta, el 22,4% de las empresas redujo personal durante abril, mientras que sólo el 9,9% incorporó trabajadores. Entre las firmas que ajustaron dotaciones, el 35,1% también redujo turnos de producción y el 21,3% adelantó vacaciones.
A esto se suma una situación financiera exigente para buena parte del entramado industrial. El 44,9% de las empresas manifestó haber tenido dificultades para afrontar completamente al menos uno de sus compromisos de pago, incluyendo salarios, impuestos, proveedores, servicios públicos o compromisos financieros.
Los mayores problemas se concentraron en el pago de impuestos, mencionado por el 33,8% de las compañías afectadas, y en los proveedores, con el 32,3%. Además, el 6,1% reportó atrasos simultáneos en todos los compromisos relevados.
Preocupaciones y expectativas
La principal preocupación empresaria sigue siendo la demanda.
Casi la mitad de las empresas consultadas señaló la caída de la demanda interna como su principal desafío actual. Dentro de ese grupo, el 24,8% atribuyó el problema a una menor actividad de otras industrias, el 16,9% a una menor demanda de los hogares y el 8% al retroceso de la obra pública.
El aumento de costos apareció en segundo lugar, con el 21,3% de las respuestas, mientras que la dificultad para competir con productos importados se ubicó tercera con el 15,6%, una preocupación que viene creciendo durante el último año.
A pesar de las dificultades, las expectativas continúan siendo moderadamente positivas. El 46,2% de las empresas espera una mejora en su situación durante los próximos doce meses, aunque la proporción se redujo respecto de mediciones anteriores.
El informe fue elaborado por el Centro de Estudios de la UIA sobre una muestra de 748 empresas de distintos tamaños, sectores y regiones del país. Para la entidad, la mejora de 7 puntos observada en abril representa una señal positiva, aunque insuficiente para confirmar una recuperación sostenida de la actividad industrial.

