Docentes. La UEPC acató la conciliación y se levantó el paro de 72 horas

La Secretaría de Trabajo provincial dictó la conciliación obligatoria este lunes, la que fue acatada de inmediato por el gremio. Es por 10 días hábiles.

06 de abril de 2026 a las 08:11 p. m.
La UEPC acató la conciliación y se levantó el paro de 72 horas
Docentes nucleados en UEPC protestan este Viernes Santo en la zona del peaje de la autopista Córdoba-Carlos Paz.

Tal como se esperaba, este lunes la Secretaría de Trabajo de la Provincia dictó la conciliación obligatoria en el marco de la discusión paritaria entre los docentes y la administración de Martín Llaryora.

"A partir del día miércoles 8 de abril 00 horas y por el plazo de 10 días hábiles, se suspende el paro por 72 horas junto con cualquier otra acción gremial en horario laboral", dijo la Unión de Educadores de la Provincia (UEPC) en un comunicado.

Al igual que era un hecho el dictado de la conciliación, también se esperaba que el gremio la aceptara.

"Tras la notificación formal por parte la cartera laboral, nuestra organización sindical resolvió acatar la medida, continuar exigiendo mejores salarios y que se cumplan las demandas aprobadas por la Asamblea Provincial del pasado miércoles 1 de abril", agregó.

Para calmar los ánimos docentes, según explicó el sindicato liderado por Roberto Cristalli, "no acatar la conciliación obligatoria puede tener consecuencias graves para las y los docentes, ya que si se realizan acciones gremiales en horario laboral durante esta instancia la Secretaría de Trabajo puede aplicar multas a la organización y sancionar a las y los trabajadores".

"Nuestro sindicato tiene la responsabilidad de resguardar a la organización como herramienta gremial de lucha, sobre todo en el actual contexto social y económico", finalizó.

Qué dice la conciliación de Trabajo

La resolución de la Secretaría de Trabajo declara abierto el procedimiento de conciliación obligatoria en el conflicto entre la UEPC y el Gobierno provincial, en el marco de la negociación salarial.

La medida tiene una vigencia de 10 días hábiles a partir del 8 de abril y busca encauzar el conflicto dentro de los mecanismos previstos por la ley, con intervención del Estado como autoridad laboral.

En ese período, se intima a ambas partes a suspender cualquier medida de fuerza y a no adoptar acciones que modifiquen la situación existente. Esto incluye el cese inmediato del paro de 72 horas anunciado por el gremio, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio educativo y evitar un agravamiento del conflicto mientras se desarrollan las negociaciones.

Además, la resolución convoca a una audiencia de conciliación para retomar la mesa paritaria, fijada para el 9 de abril en la sede de la Secretaría de Trabajo.

Allí, las partes deberán reanudar el diálogo y realizar los esfuerzos necesarios para alcanzar un acuerdo salarial en un marco de negociación formal.

Razones

La resolución fundamenta la conciliación obligatoria en que se trata de un conflicto colectivo de carácter salarial, originado en el rechazo del gremio docente a las propuestas del Gobierno y en la convocatoria a medidas de fuerza que afectan el normal dictado de clases.

La Secretaría de Trabajo señala que tiene competencia para intervenir y que el objetivo es evitar que el conflicto escale mientras continúan las negociaciones paritarias.

Entre las razones centrales, advierte que el paro anunciado impactaría en el servicio educativo, considerado una actividad esencial, y en el desarrollo del ciclo lectivo.

También sostiene que la interrupción de las clases afecta un derecho social relevante y puede generar consecuencias como pérdida de días de enseñanza, tensiones sociales y deterioro del proceso de negociación.

Además, la resolución menciona el contexto económico recesivo, con caída del salario real y de la recaudación, lo que (según el documento) exige acuerdos “responsables y realistas”.

En ese marco, plantea que la conciliación obligatoria es la herramienta adecuada para restablecer el diálogo, garantizar la paz social y propiciar un acuerdo entre las partes.