Brecha. El transporte en el interior consume hasta el doble del salario que en el Amba: cómo está Córdoba
Un informe ubica a Córdoba dentro del grupo con mayor carga relativa del boleto urbano sobre los ingresos. La quita de subsidios y el alza de costos explican la enorme diferencia con el Amba.
Córdoba se encuentra entre los distritos donde el transporte público tiene mayor impacto sobre el salario de los usuarios, según el último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-Conicet).
El estudio realiza una comparación entre provincias a partir de los valores del transporte urbano en sus principales ciudades. En ese esquema, toma como referencia el boleto de la ciudad de Córdoba y ubica a la provincia, junto a Corrientes, Chaco, Formosa y Santa Fe, entre las jurisdicciones donde el transporte tiene mayor peso relativo sobre los ingresos.
En términos concretos, el informe de abril muestra que en Córdoba una canasta de transporte representa alrededor del 22% del salario mínimo, uno de los valores más altos del país.
Por encima se ubican sólo las provincias de Corrientes y Chaco, donde el peso alcanza el 24%, mientras que Formosa y Santa Fe tienen niveles similares al cordobés.
El promedio de las provincias se ubica en torno al 17% al 18% del salario.
En el otro extremo, el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) presenta el menor peso relativo: el transporte representa cerca del 11% del salario mínimo, prácticamente la mitad que en Córdoba.
En cuanto a valores absolutos, el boleto urbano en la Ciudad de Córdoba cuesta $ 1.720, sólo superado por Bariloche ($ 2.046), Corrientes ($ 1.890), Resistencia ($ 1.885) y Formosa ($ 1.750). En Rosario y en Santa Fe, $ 1.720.
La tarifa media ponderada según la investigación, $ 1.526. Otros precios: Mendoza, $ 1.400; San Luis, $ 1.390; Comodoro Rivadavia, $ 1.114; La Rioja, $ 1.000; y Viedma, $ 980.
En el Amba, el subte cuesta $ 1.526, y –muy por debajo– los colectivos, que cuestan entre $ 700 y $ 871. El tren en Amba, $ 280.
Explicaciones
La investigación dice que la diferencia responde a un conjunto de factores estructurales que afectan con mayor intensidad al interior del país.
En primer lugar, el esquema de subsidios. Mientras en el Amba, más allá de la "motosierra" de Javier Milei, el Estado nacional continúa cubriendo una muy buena porción del costo del sistema. En las provincias, en tanto, esa asistencia es mucho menor y, en algunos casos, inexistente desde la eliminación del Fondo de Compensación al Transporte en 2024. Esto obligó a trasladar una mayor proporción del costo a las tarifas.
A eso se suma el impacto de los costos operativos. El informe señala que el aumento de los combustibles fue uno de los principales factores de presión en los últimos meses, con subas acumuladas del orden del 22% en marzo y valores que superan los $ 2.300 por litro.
También incide la estructura del sistema. En el interior, la determinación de tarifas depende de gobiernos provinciales y municipales, con menor capacidad de financiamiento y sin un esquema unificado, lo que deriva en ajustes más frecuentes para sostener la operación.
Energía eléctrica
Respecto de las tarifas eléctricas, el informe señala que la factura promedio a nivel nacional es de $ 81.991 mensuales para un hogar sin subsidios y de $ 59.443 para usuarios con bonificaciones en el precio mayorista de la energía.
En ese contexto, Córdoba se ubica por encima de esos valores. Según el relevamiento, la factura mensual alcanza los $ 92.234 para usuarios sin subsidios y los $ 70.944 para quienes reciben asistencia.
Entre las provincias con tarifas más elevadas se destaca Neuquén, con $ 153.580 sin subsidios y $ 116.982 con subsidios, mientras que Santa Fe también se ubica por encima de Córdoba, con $ 98.619 y $ 82.147, respectivamente.
En el otro extremo, las distribuidoras del Amba (Edenor y Edesur) mantienen las tarifas más bajas del país: entre $ 49.000 y $ 50.000 mensuales sin subsidios, y entre $ 24.000 y $ 34.000 con subsidios.
El informe también detalla la composición de la factura. A nivel nacional, para usuarios sin subsidios, el 29% corresponde al costo de la energía, el 45% al Valor Agregado de Distribución (VAD) y el 26% a impuestos.
En Córdoba, la estructura es similar pero con mayor peso impositivo: sin subsidios, la factura se compone de 26% energía, 44% VAD y 29% impuestos. Con subsidios, la relación pasa a 17%, 54% y 29%, respectivamente.

