Transporte en la Capital. La tarifa cubre apenas el 36% de los costos

Los subsidios de la Municipalidad representan más de lo que pagan los usuarios. Con $ 8.200 millones al mes, son el 36% de los costos del sistema. Pasó a pagar por kilómetro recorrido, el sistema más difícil de auditar. El Gobierno de Córdoba financia casi el 20% con los boletos sociales y Nación, el 9% con la Sube.

04 de abril de 2026 a las 08:01 p. m.
La tarifa cubre apenas el 36% de los costos
Transporte de pasajeros urbanos de la ciudad de Córdoba.

Nunca antes el transporte urbano de la ciudad de Córdoba había funcionado a fuerza de tanto subsidio. Nunca los gobiernos –municipal, provincial y nacional– habían puesto tanta plata en un sistema que lleva en promedio a 450 mil pasajeros por día.

Paradójicamente, el servicio es fuente de quejas permanente y su calidad no se condice con la cantidad de plata que se le declara poner al sistema. Hoy, los boletos pagados por los usuarios representan apenas el 36% de los costos operativos del transporte urbano de la ciudad, que a marzo de este año está en $ 20.600 millones al mes. Es decir que la fuente genuina del sistema, que es la tarifa, cubre apenas un tercio de lo que cuesta. Hasta la crisis del 2001, la tarifa cubría el 100%; bajó al 70% cuando entraron en juego los subsidios nacionales en la era de los Kirchner y promedió el 55% en la intendencia de Martín Llaryora, cuando fortaleció Tamse, la empresa estatal.

Hoy la Tamse (llamada Tamsau) está en proceso de liquidación y hay dos actores nuevos que ingresaron al sistema con contratos precarios, sin la licitación que debía llevarse a cabo en el 2024, cuando vencieron las concesiones de Coniferal y Ersa. La empresa correntina ya no está en el sistema, aunque sigue alquilando sus coches y predios operativos a los nuevos que llegaron. Coniferal continuó operando las líneas 10, 40 y 60 y en el 2025 se estrenaron dos nuevos operadores: SIBus (de las interurbanas de Fetap Sarmiento e Intercórdoba) con la línea 30 y 80 y FAM, con los 20, 50 y 70. Tamse, que pasó a ser sociedad anónima, se quedó con los trolebuses y las circunvalares.

SolBus es una empresa de transporte que opera en la provincia de San Luis y se sumó al sistema de Córdoba.
SolBus es una empresa de transporte que opera en la provincia de San Luis y se sumó al sistema de Córdoba. (Facebool Sol Bus)

Primera gran divergencia entre la administración de Daniel Passerini y su antecesor Llaryora. El ahora gobernador le puso mucha plata a la Tamse: le compró 300 colectivos 0km y le dio los corredores menos rentables, que los privados no querían. De llevar el 3% de los pasajeros terminó el 2023 con el 33%. La premisa era que Tamse no estaba obligada a ganar plata, que podía asumir los corredores que por volumen y distancia no cerraban su ecuación y que servía, en última instancia, para operar las líneas en las que Ersa empezaba a hacer agua. Y así fue.

Conflicto transporte urbano. El Grupo Fam dejó el sistema a principios de marzo.
Conflicto transporte urbano. El Grupo Fam dejó el sistema a principios de marzo. (José Gabriel Hernández / La Voz)

FAM no cumplió y se fue con polémica en marzo. Ahora, desde el 1° de abril, la puntana SolBus asumió la línea 70 de FAM, la 50 la tomó SIBus y la 20 todavía está en emergencia, operada por lo que queda de Tamse hasta que encuentre un operador.

Los números del sistema

Lo primero a señalar es que los números del transporte no están. No haya datos públicos. No hay forma de que el ciudadano común acceda, de forma diaria, semanal o mensual, a las cifras que tienen como destino el servicio de transporte. Según información que el secretario de Administración Pública y Capital Humano, Sergio Lorenzatti, envió a pedido de La Voz, en el 2025 se destinaron $ 141.222 millones al sistema.

En enero de este 2026 fueron $ 10.197 millones; en febrero, $ 12.963 millones y en marzo, $ 8.226 millones. En marzo, el municipio recaudó $ 69.891 millones, lo que significa que sólo en subsidio al transporte se le fue el 12% de los ingresos.

Entre enero y julio del año pasado, los subsidios promediaron los $ 14 mil millones, con picos de $ 18 mil millones, a valores de hoy, lo que significa que le consumía casi una cuarta parte de la recaudación.

La Municipalidad tiene que pagar sueldos, la recolección de residuos y prestar los servicios que demanda la ciudadanía. A partir de agosto pasado la Provincia aceptó conceder una ayuda mayor y la asistencia municipal bajó a un promedio de 8.800 millones mensuales.

Qué hizo Nación. En enero del 2024, tras la asunción de Javier Milei, el Gobierno nacional eliminó el Fondo Compensador a las provincias: de ahí salía plata para los colectivos de más de 60 kilómetros (los interurbanos en Córdoba) y para los urbanos. Hasta el cese de envío de fondos, el acuerdo era que Nación ponía una cifra determinada y el Gobierno de Córdoba replicaba la misma cifra. En ese entonces, eran $ 770 millones cada uno.

En agosto pasado, el Gobierno de Córdoba incrementó su ayuda y Nación retornó, pero bajo el formato de la Sube, que subsidia a la demanda. Hasta la llegada de Milei, era plata que recibían las empresas. Según números del propio municipio, los “subsidios no percibidos de otras jurisdicciones” hubieran sumado, a precios de hoy, $ 90.785 millones en 27 meses. En marzo, esa cuenta que la Ciudad sigue haciendo daba $ 4.756 millones: mitad Nación, mitad Provincia.

La Sube hoy representa $ 1.800 millones y debiera estar enviando casi $ 2.400 millones. Está 25% abajo, pero no es cero. La Sube subsidia el 55% del boleto a jubilados de hasta 70 años, veteranos de Malvinas, personal de casas particulares y beneficiarios de planes sociales. Está vigente desde mayo del 2025; se venía pagando con regularidad, pero hace dos meses que Nación no paga. Los fondos de Sube cubren el 10% de los costos del sistema.

Crisis en el transporte urbano de Córdoba por el supuesto sabotaje a FAM.
Crisis en el transporte urbano de Córdoba por el supuesto sabotaje a FAM. (Pedro Castillo / La Voz)

Qué hizo la Provincia. El Gobierno provincial mantuvo siempre el pago de los boletos sociales, al 50%. El otro 50%, que debían asumir las empresas, se prorrateaba en la tarifa que pagaba el resto de los usuarios. Retiró su parte adicional a los boletos en enero del 2024, cuando se fue Nación, y volvió en agosto del 2025, cuando decidió salir en auxilio de todo el sistema, incluyendo el urbano, y pagar el 100% de los boletos sociales. Lejos, el que representa el 95% del gasto, es el educativo. Por eso es que baja 30% el auxilio municipal. Así, el Gobierno provincial le aporta $ 4.200 millones al mes al sistema urbano: eso representa el 22% de los costos de operar el sistema.

Qué hizo el municipio. El Gobierno de la ciudad pone plata por dos vías. Una son las gratuidades, para aquellos que no pagan boleto pero que asume la Ciudad. Son $ 2.050 millones al mes, que incluye y representa el 10% de los costos del sistema. Acá están los mayores de 70 años, el personal de salud, los servidores urbanos, embarazadas, policías y el personal de las agencias de seguridad privada. Los afiliados a Suvico (vigiladores), curiosamente, no pagan el boleto. Pero además, el municipio subsidia a la oferta pagando un monto por kilómetro recorrido, que acaba de aumentar el 27 de marzo a $ 4.782 por kilómetro.

“La suba de combustible –excepcional por estos días– y las paritarias de UTA hacen necesario mantener un equilibrio ordenado para poder sostener el sistema. En el mundo, el transporte masivo es subsidiado”, sostiene Lorenzatti.

Hasta mitad del 2025, la Municipalidad pagaba el 931, es decir, el salario de los choferes que declaran tener las empresas. Pero luego cambió a este mecanismo y paga por kilómetro. Eso le demanda $ 4.000 millones, que reciben las tres empresas privadas. Esta vía hoy aporta el 22% de los costos del sistema. Además, hay $ 2.400 millones que van a Tamsau para los troles, estación de servicio, alquileres y otros gastos propios de la empresa.

La desaparición de Tamse como operadora del sistema coincide con el cambio en el mecanismo de pago. Este método está cuestionado porque cuesta controlar que lo declarado sea efectivamente lo recorrido por las empresas. De hecho, todas las unidades deben tener GPS, pero hay críticas de los usuarios que dicen que no las pueden localizar en la aplicación TuBondi. No “pueden ser vistos” en la app porque no tienen o apagan el GPS. Si pasa eso, cuando declaran los kilómetros hechos, el municipio tiene dificultades para cotejarlos.

Tarjeta Sube en la ciudad de Córdoba en el transporte urbano. (La Voz)
Tarjeta Sube en la ciudad de Córdoba en el transporte urbano. (La Voz) (José Gabriel Hernández)

Con un dato adicional: la fórmula polinómica que arroja el valor del kilómetro incluye un monto destinado específicamente a la compra de unidades. Para algunos observadores, los nuevos actores irán incorporando nuevos coches apalancados en la propia plata que pone la Municipalidad y no se trataría de una inversión genuina a riesgo.

El dato adicional es que la Ciudad, en la resolución N°118 que firma el secretario de Gobierno Rodrigo Fernández, blanqueó un nuevo precio del boleto: $ 2.029,60, que sería el “precio técnico”, pero no es el que pagan los usuarios, que siguen con $ 1.720. Sucede que subirlo implica un costo político alto para un beneficio marginal, porque el que se sube al colectivo pagando el boleto pleno son los menos. En cambio, al subir el boleto técnico, la Provincia deberá pagar más por los boletos sociales (100% de $ 2.209), la Nación por la Sube y la Ciudad por sus gratuidades.