Tamse-Crece: subsidios por 200 millones
Las dos empresas de servicios tienen una actividad acotada, pero arrastran deudas y déficit operativo con más de 500 empleados.
Las empresas municipales Tamse y Crese, que nacieron a las apuradas por deserción de privados y que tuvieron su época de esplendor como prestatarias de servicios de transporte e higiene urbana en la ciudad de Córdoba (entre 2002-2013 y 2009-2012, respectivamente), fueron reducidas por la gestión de Ramón Mestre a su mínima expresión. En cumplimiento de una promesa electoral, el actual intendente cedió esas prestaciones al sector privado y empezó a desactivar la pesada carga que ambas representaban –según su evaluación– para las arcas de la ciudad, debido a la creciente demanda de subsidios para poder funcionar. Ese cordón umbilical se achicó sensiblemente pero todavía no se cortó: entre ambas firmas tienen asignada en el presupuesto municipal 2015 asistencia financiera por 200 millones de pesos para cubrir su déficit operativo y deudas de arrastre. Para atrás En el caso de Tamse residual, que sólo mantiene activa la prestación del servicio de troles (cuenta con 281 empleados), tiene presupuestados ingresos propios por unos 66 millones de pesos, pero sus gastos trepan a 126 millones. La diferencia de 60 millones será solventada por el municipio, echando mano a una partida de 105 millones que provisionó para subsidios generales al sistema de transporte. No se trata de una cifra menor, pero viene en baja en comparación con los últimos años. En 2013, los giros del municipio superaron los 150 millones de pesos, y a abril pasado se calculaba que la deuda consolidada de la ex Tamse trepaba a 213 millones. La parte más sustancial corresponde a un acuerdo con la Afip, por 145 millones de pesos, que se honrarán hasta 2025 en cuotas mensuales de poco más de un millón de pesos. El resto del pasivo tiene que ver con juicios laborales y deudas con proveedores y se estima que esos ítems bajarían mucho al cierre de 2015.A lo largo de 2014, la deuda ya fue más manejable, al dar de baja el déficit operativo que generaba la explotación de un 40 por ciento del servicio de transporte urbano.Esa carga se trasladó en septiembre de 2013 –con subsidios incluidos– a las privadas Ersa y Autobuses Santa Fe, que en aquel momento desembarcaron por anticipado en Córdoba y que en marzo de este año ya se hicieron cargo plenamente de la prestación, junto a Coniferal. A la basura En el caso de Crese residual, la asistencia municipal será en 2015 de 140 millones de pesos, para atender el déficit operativo de esa firma (opera el relleno sanitario adonde van los residuos que recolectan las privadas Lusa y Cotreco) y también juicios y deudas que vienen de cuando era única prestadora de la higiene en la ciudad. En Crese quedaron 256 empleados que no se transfirieron a las firmas privadas. Cuando se termine de reconfigurar el nuevo servicio de higiene y disposición final de residuos, a partir de que se adjudique la licitación en marcha y empiece a operar Cormecor (la SA creada para operar el destino final de la basura), la mayoría de ellos debería pasar a Lusa y Cotreco.Un grupo ínfimo quedaría para operar los denominados "centros verdes", en coordinación con el municipio.De todos modos, la reubicación de ese remanente de personal viene demorada porque la Municipalidad no logra acordar con las oferentes Lusa y Cotreco hasta cuánto podrá pagar por el servicio de recolección, y tampoco se avanzó mucho en la configuración del nuevo predio de enterramiento que reemplazará al actual de Piedras Blancas.

