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El sueño trunco de la movilidad ascendente

Hay muchas formas de medir lo mismo. pero los resultados casi no varían: menos clase media y más pobreza. La clase media argentina sigue en descenso.

10 de abril de 2019 a las 12:01 a. m.
El sueño trunco de la movilidad ascendente

La sociología explica desde hace mucho que la clase media no es una categoría social, sino una identidad: autopercepción, aspiraciones, valores culturales y modo de vida componen esa masiva franja en la que se sigue definiendo casi el 80% de los argentinos.

Lo real es que en las últimas décadas se fue achicando el porcentaje de esa franja que logra financiar con sus ingresos el acceso a los bienes y a los consumos, que también son parte fundamental de la definición de clase media. Y que la inflación en los últimos años expulsó a muchos más de esa posibilidad: según un estudio de la consultora Delfos, en los últimos tres años el sector medio de la clase media se redujo del 30% al 25% de la sociedad. La clase media baja, en tanto, creció del 31% al 37 %.

El Indec, que sólo tiene en cuenta los ingresos de la población y no su autopercepción, lo dijo hace pocos días de otra manera, mucho más cruda: creció la pobreza. En el Gran Córdoba, el 36,5% de los hogares no llega a cubrir la canasta básica. En 2015, el porcentaje era del 25%.

No es complicado entender cómo es que, para muchos, el sueño eterno de la movilidad social ascendente devino desde 2015 en la pesadilla del descenso. Dedicamos el Primer plano de hoy a esos indicadores que salen de la realidad económica para inscribirse a pura desilusión en la realidad familiar.

Hay otra forma de medir el tamaño de esa pérdida: la caída del poder de compra de los sueldos. Si se suman todos los sueldos de la economía argentina, las jubilaciones y las ayudas sociales, se puede determinar la capacidad de consumo de una sociedad. En 2018 la pérdida del poder de compra fue del 11,5%. Según el cálculo del Ieral de la Fundación Mediterránea, a juzgar por el comportamiento de los salarios y de la inflación, en el primer semestre de este año, se perderá otro 10,7%.

La mejora podría llegar en el segundo semestre. Ese segundo semestre que les faltó a casi todos los años de la gestión de Mauricio Macri.