Guerra Cuál fue la suba real en el precio de los combustibles

Un informe del IARAF señala que el precio del combustible volvió a niveles de 2021 y que los salarios perdieron capacidad de compra en litros.

30 de marzo de 2026 a las 06:19 p. m.
Redacción La Voz
Cuál fue la suba real en el precio de los combustibles
La nafta súper ya superó los $2.000 en las estaciones de YPF.

La suba del precio de la nafta en marzo encendió una nueva señal de alerta sobre el impacto de los combustibles en la economía cotidiana.

Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el litro de nafta súper registró un aumento del 21% en términos reales durante el último mes, impulsado por el contexto internacional y la suba del petróleo.

El dato implica que el valor actual del combustible regresó a niveles similares a los de julio de 2021, luego de un período de relativa estabilidad. En paralelo, el informe advierte que el poder adquisitivo de los salarios medido en litros de nafta cayó con fuerza.

Precio de la nafta y contexto internacional

El estudio señala que el incremento se produjo en un escenario marcado por el conflicto bélico internacional, que presionó al alza el precio del petróleo y trasladó ese impacto al mercado local.

De acuerdo con los datos relevados, el litro de nafta pasó de $1.657 en febrero de 2026 a $2.000 en marzo, medido a valores constantes, lo que explica la suba real del 21% en el período .

Si bien el precio de los combustibles responde a múltiples variables –tipo de cambio, costos y carga impositiva–, los shocks externos tienen un impacto directo sobre el valor final que paga el consumidor.

Impuestos a los combustibles

Uno de los factores analizados es la evolución del impuesto a los combustibles, que en términos reales tuvo una fuerte caída desde 2021 y comenzó a recuperarse parcialmente en los últimos dos años.

Actualmente, el tributo se ubica en torno a $367 por litro, lo que representa una mejora respecto de períodos recientes, aunque todavía se mantiene un 38% por debajo del nivel real de 2018 .

El informe plantea un escenario teórico: si el impuesto volviera a su nivel real de marzo de 2018, el precio de la nafta se ubicaría en torno a los $2.225, es decir, un 11% por encima del valor actual.

En sentido contrario, si se buscara neutralizar la suba reciente del combustible, el impuesto debería reducirse de manera drástica. Según el Iaraf, sería necesaria una baja cercana al 93,5% del tributo para volver a los niveles de febrero.

Impacto fiscal y limitaciones

Sin embargo, el margen para una reducción de esa magnitud es acotado. El informe advierte que el impuesto a los combustibles representó el 3,3% de los ingresos tributarios nacionales en febrero, por lo que su eliminación implicaría una pérdida significativa de recursos.

Además, se trata de un tributo coparticipable, lo que impactaría también en las finanzas de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En este contexto, el informe sugiere que cualquier decisión sobre la carga impositiva debe contemplar el equilibrio entre alivio al consumidor y sostenibilidad fiscal.

Poder adquisitivo en caída

El efecto más visible del aumento del combustible se refleja en el poder de compra de los salarios. Medido en litros de nafta, el ingreso de los trabajadores registrados mostró una caída del 17% entre febrero y marzo de 2026 .

Si se amplía la comparación, la capacidad de compra actual es 27% menor que en junio de 2025 y acumula una baja del 48% respecto de noviembre de 2023, cuando el precio real de la nafta había alcanzado un mínimo en la serie.

En términos más largos, el deterioro también es significativo: frente a marzo de 2018, el salario permite adquirir un 18% menos de combustible, en un contexto de ingresos reales estancados.

Evolución del mercado de combustibles

El informe muestra que el precio de la nafta tuvo una trayectoria volátil en los últimos años. Entre 2021 y 2023, la reducción del valor real del impuesto contribuyó a una caída del precio final.

Actualmente, el precio neto de impuestos se ubica en torno a los $1.633 por litro, lo que evidencia que la mayor parte del valor responde a factores distintos a la carga tributaria.