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Su actuación más descollante fue su renuncia

La única verdad es que, en estos ocho meses en el Congreso de la Nación, la actuación más descollante de Carolina Scotto como ­legisladora fue, precisa­mente, su dimisión.

07 de agosto de 2014 a las 12:02 a. m.
Redacción La Voz
Su actuación más descollante fue su renuncia

Hasta que Carolina Scotto explique las razones de su dimisión a la banca de Diputados, la creatividad periodística no tendrá límites a la hora de ensayar una hipótesis que se compadezca con la realidad. La única verdad es que en estos ocho meses en el Congreso su actuación más descollante como legisladora nacional fue, precisamente, su renuncia.Ayer, el maxilar inferior de sus operadores políticos más cercanos estaba por el piso. Nadie podía dar crédito de la noticia; nunca la imaginaron.De todos modos, quienes siempre estuvieron cerca de Scotto hablan de su reticencia histórica a ocupar cargos electivos. Ni siquiera estuvo cómoda cuando la postularon para ser rectora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).Lo único que podría haber dado pistas de este desenlace fueron sus reiteradas nega­tivas a participar en los actos públicos de la UNC, invitada por el rector Francisco ­Tamarit. "'Pancho' (Tamarit) la invitaba siempre, pero ella no quería venir. Decía que no quería levantar el perfil para que no la pusieran de candidata a gobernadora o intendenta de la ciudad de Córdoba", confió una fuente muy cercana a Scotto. Muerte política ¿Qué habrá visto Carolina Scotto que la espantó tanto como para renunciar, a ocho meses de haber asumido su banca, que ganó legítimamen­te en las urnas, ayudada por una campaña proselitista millonaria? Sólo ella lo sabe. Hasta ahora, un escueto comunicado habla de "cuestiones personales".Sus operadores admiten que su renuncia es más que eso: es el fin de su carrera política.Territorialmente, el kirch­nerismo pierde a su espada más valiosa. Todos están desencantados con su decisión. Tenían grandes expectativas con su actuación en el Congreso. Sus antecedentes académicos indicaban que su lugar en Diputados era la presidencia de la Comisión de Educación.Desde el Congreso, el kirch­nerismo pensaba convertir a Scotto en candidata a lo que hiciera falta. ¿Eso la asustó?Tal vez sufrió el modo de ejercer el poder del kirchnerismo, con poco margen de maniobra dentro del bloque.De nuevo, hasta que ella lo diga, las razones pueden ser tan simples como querer volverse a su verdadera pasión: su cátedra, sus investigaciones y sus alumnos; o más complejas, que tardarán un tiempo en ver la luz o no las verán nunca.Justamente ella, cuya especialidad es la filosofía del lenguaje, tiene la palabra.