Denuncia. Sospechan de una “maniobra pautada” en torno al departamento que Adorni compró en Caballito

El diputado Esteban Paulón explicó los interrogantes detrás de la adquisición del inmueble por U$S 230 mil.

31 de marzo de 2026 a las 08:00 a. m.
Sospechan de una “maniobra pautada” en torno al departamento que Adorni compró en Caballito
Manuel Adorni, jefe de Gabinete

El patrimonio de Manuel Adorni se encuentra bajo una estricta lupa judicial tras conocerse los detalles de la compra de su departamento en la calle Miró, en el barrio de Caballito, una operación que involucró una hipoteca no bancaria de 200 mil dólares y despertó las sospechas del diputado Esteban Paulón.

El legislador denunció ante el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita lo que considera una "intermediación ya pautada" para encubrir el origen de los fondos.

La ruta del inmueble: de un exjugador a dos jubiladas

Según el testimonio de Paulón, la propiedad perteneció al exfutbolista Hugo Morales hasta mediados de 2024.

En ese momento, la titularidad cambió por apenas tres meses a nombre de dos mujeres jubiladas, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, quienes no tienen vínculo entre sí.

Poco tiempo después, estas mismas mujeres le otorgaron a Adorni el crédito hipotecario que cubrió el 87% del valor del inmueble.

Para el legislador, este breve lapso de tiempo en que las mujeres poseyeron la vivienda sugiere una maniobra para que el jefe de Gabinete no deba explicar una compra que "difícilmente podría costear con su salario".

Precios de "amigo" y desfasaje de mercado

Otro punto central de la sospecha es el valor de venta: Adorni registró la operación por 230 mil dólares, lo que representa aproximadamente 1.155 dólares el metro cuadrado.

Paulón advierte que en esa zona exclusiva de Caballito el valor de mercado promedia los 2 mil dólares el metro cuadrado, y que la propiedad está tasada realmente entre 300.000 y 350.000 dólares.

Este "precio de amigo" constituye casi la mitad del valor real del mercado.

Acreedoras que niegan el vínculo

La situación se tornó aún más escandalosa cuando ambas jubiladas, que figuran como acreedoras en el Registro de la Propiedad Inmueble, negaron conocer al funcionario.

Ante consultas periodísticas, Viegas afirmó tajantemente: “No, la verdad que no”, negando haberle cedido dinero en forma de hipoteca.

Por su parte, el entorno de Sbabo también desconoció cualquier vínculo o transacción inmobiliaria con Adorni,.

Mientras la Justicia analiza estos movimientos y el crecimiento patrimonial de la familia, la sospecha sobre cómo dos jubiladas terminaron financiando el desembarco del ministro en una de las áreas más caras de la Ciudad de Buenos Aires sigue creciendo.