Signos y huellas tras la protesta
Ramón Frías, exjefe de Policía de Córdoba, se mostró extrañado por el llamado de este diario.
Miguel Durán mdurá[email protected] –Ramón... –¿Quién habla?–De La Voz del Interior, es por una opinión sobre lo que está sucediendo en la Policía.–Estoy en Brasil de vacaciones, veo que metieron presos a policías, que hay retiros, la única información es la que veo por el tele.Ramón Frías, exjefe de Policía de Córdoba, se mostró extrañado por el llamado, pero estaba al tanto de lo que estaba ocurriendo en la ciudad a través de la TV brasileña, incluido el arribo de una caravana de camionetas y colectivos que desde las 10 de la mañana de ayer desfiló por la avenida Sabattini, en el acceso sur a la Capital, causando cierto grado de conmoción en los habitantes de la zona.En ese breve contacto, Frías puso los puntos sobre la íes sobre la actuación y desempeño del personal superior respecto a la rebeldía y posterior acuartelamiento del personal policial, que derivó en los cruentos sucesos del 3 y 4 de diciembre de 2013. El exjefe no descartó que en la investigación del fiscal Raúl Garzón aparezcan involucrados comisarios que no reaccionaron ante la insubordinación del personal en esos momentos.Lo de Frías resulta anecdótico frente a los acontecimientos de las últimas horas, que hicieron estremecer al Gobierno provincial por el accionar de un minúsculo número de mujeres, familiares del personal policial que supuestamente fue castigado o trasladado por su adhesión a la huelga. Aquel paro, nunca hay que dejar de recordarlo, dejó desnuda de seguridad a la población y generó una ola de saqueos y violencia sin precedentes en la historia de Córdoba. Agua fría Paralelo a la protesta de las últimas horas y a la detención de 17 uniformados, trascendió que cinco comisarios mayores, algunos de gran ascendencia sobre la tropa pasaban a retiro. El ministro de Gobierno, Walter Saieg justificó la medida como "algo natural" de la carrera policial.Los retiros obligatorios de jefes y oficiales de las departamentales cayeron como un balde de agua fría entre sus subordinados.El ministro de Gobierno señaló que los comisarios mayores pasados a retiro ya tenían 30 años de antigüedad. Esa explicación despierta preguntas entre los uniformados que recuerdan que el comisario y abogado Miguel Ángel Pizarro, con 36 años de servicio, fue ascendido por un decreto único publicado en el Boletín Oficial, a comisario general sin tener dirección ni tropa a cargo.Pizarro, bendecido por el entonces ministro Alejo Paredes fue transferido al Ministerio de Seguridad y a instancias del exjefe y exministro, a raíz del narcoescándalo, asumió como director de Lucha contra el Narcotráfico en reemplazo del hasta hoy detenido Rafael Sosa. Movimientos internos Los retiros no son tan normales si se tienen en cuenta antecedentes de comisarios que continuaron en actividad por mucho más de 30 años. Estos movimientos internos, considerados normales por el ministro actual no hacen más que aumentar las inquietudes en el ámbito interno de la institución policial, con un jefe que se presenta como un duro puertas adentro y afuera de la fuerza de seguridad y sin explicar por qué hasta ahora hay casi sólo castigos.Esto es en relación al personal que no se adhirió a la medida de fuerza que derivó en los saqueos. Esos oficiales leales figuraban en los listados propuestos para el ascenso.Una de las reacciones del gobernador José Manuel de la Sota con posterioridad a los saqueos fue que no firmaba ningún ascenso.La decisión del jefe del Ejecutivo abrió un nuevo frente interno que se alimenta de los sucesos de las últimas horas que derivaron en el arribo de un contingente de gendarmes."Los pases a retiro fueron normales", trató de explicar un vocero policial.–¿Y con los ascensos que pasa?Al parecer, el Gobierno aflojó."Va a haber ascensos en marzo y serán retroactivos a enero", prometió un asesor de la Jefatura en el afán de descomprimir el descontento reprimido entre las filas policiales.

