Temas del día:

Se escapó un militar acusado de violar derechos humanos

Estaba excarcelado pero lo acababa de detener la Policía de Seguridad Aeroportuaria a pedido de la Justicia. En el año, ya se habían fugado otros dos represores.

13 de noviembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencias DyN, Télam y EFE
Se escapó un militar acusado de violar derechos humanos
Julio Alak. El ministro de Justicia afronta una ola de fugas en las cárceles federales (Télam).

Buenos Aires. La seguidilla de fugas de presos de las cárceles federales (una treintena en un mes) tuvo ayer una nueva vuelta de tuerca al escaparse un militar condenado por delitos de lesa humanidad cuando era detenido por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) a pedido de la Justicia. Se trata de Alejandro Lawless (en inglés, su apellido significa literalmente "sin ley"), un coronel retirado del Ejército, de 66 años de edad. Lawless escapó cuando era trasladado hacia Tribunales por la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Este ingeniero de profesión había sido procesado por crímenes cometidos en el Comando del V Cuerpo del Ejército y la Armada en la ciudad de Bahía Blanca.El portal Infojus citó el testimonio de José Nebbia, fiscal de Bahía Blanca, quien explicó: "Estaba excarcelado, nosotros pedimos la detención y Casación hizo lugar a nuestro pedido. En la instancia que lo detienen, y era trasladado por la PSA, se fugó".En 2010 se había entregado voluntariamente a la Justicia, luego de que el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación ofreciera una recompensa de 100 mil pesos por datos de su paradero.Lawless se dio a la fuga cuando era trasladado hacia la unidad N° 28 de los Tribunales de la capital. No se dio a conocer cómo se produjo el escape. Ni el Ministerio de Justicia ni el de Seguridad habían comentado el hecho hasta anoche.Lawless estaba imputado tanto en la causa "Ejército" que investiga los delitos ocurridos el en Batallón de Comunicaciones 181, como también en la causa que investiga delitos del personal de la Armada Argentina, la llamada causa "Armada".El hecho tiene antecedentes. Otros dos condenados por violaciones a los derechos humanos, Gustavo Ramón De Marchi y Jorge Antonio Olivera habían sido trasladados a un centro sanitario en la Ciudad de Buenos Aires en julio, y también lograron escaparse. Ambos permanecen prófugos.En aquella ocasión, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, dispuso el pase a retiro de militares y el relevo de funciones del personal del Ejército que desempeñaba tareas de conducción del Hospital Militar Central. Todavía se desconoce cómo pudieron fugarse.Pero las fugas no se limitan a acusados de crímenes de lesa humanidad. Escondidos en muebles, enyesados y con muletas o a través de boquetes, los presos recurren a todo tipo de argucias para escapar de las cárceles, a un ritmo estimado de una tentativa de fuga cada tres horas.Según estimaciones oficiales, desde agosto han tenido éxito al menos una treintena de fugas, entre ellas la protagonizada el lunes por un reo que logró escapar de penal de Bariloche saltando el muro de la prisión durante un recreo o la de otros dos reos de un penal de La Plata, unos 60 kilómetros al sur de Buenos Aires, que huyeron en un taxi que les esperaba a 200 metros de la cárcel.El Sistema Nacional de Estadísticas sobre la Ejecución de la Pena, que depende del Ministerio de Justicia, registró 2.979 intentos de fuga en su informe de 2012, lo que arroja una media de ocho tentativas al día, una cada tres horas."Llama la atención que en poco tiempo haya tanta evasión", admitió el procurador penitenciario de Argentina, Francisco Mugnolo, quien opinó que las "condiciones infrahumanas de alojamiento" de los presos contribuyen a que intenten escaparse.El funcionario advirtió también que existe "una participación de alguien de adentro que facilita la fuga de las personas". La fuga más espectacular de los últimos meses fue la de trece presos del penal de alta seguridad de Ezeiza.