Scioli aseguró que bajará la inflación a un dígito “sin ajuste”
El candidato K presentó las medidas que pondría en marcha en caso de ganar. Dijo ser garante de la rentabilidad del agro, pero no habló de las retenciones.
Buenos Aires. Con las encuestas estancadas –al igual que los demás candidatos presidenciales– el candidato del Frente para la Victoria (FPV), Daniel Scioli, salió ayer –como hizo también Sergio Massa– a buscar el voto de los indecisos e independientes. Lo hizo lanzando una serie de propuestas que llevaría a cabo si es presidente e intentando mostrarse como único garante de la "previsibilidad". Entre esas definiciones, llamó a los empresarios rurales a invertir y producir "cada día más porque les garantiza la rentabilidad". Aseguró que por año atraerá inversiones por 30 mil millones de dólares y construirá 250 mil viviendas. Prometió bajar la inflación a un dígito pero "sin ajuste", y aseguró que les devolverá el IVA a los consumos de jubilados y beneficiarios de planes sociales que cobran el ingreso mínimo."Convoco a los independientes. Sé escucharlos. Para eso me preparé toda la vida. También desde la unidad y el espíritu frentista del peronismo, convoco al radicalismo popular que nada tiene que ver con una alianza de centroderecha; al socialismo progresista y a los indecisos", dijo Scioli sobre el final de su discurso de 40 minutos.Y siguió con las promesas: continuar los "12 años de paritarias libres y consecutivas"; "más inversión para la exploración y producción petrolera, nuevas empresas y centrales nucleares"; y "jornada completa en las escuelas primarias".Colaboradores indicaron que Scioli analiza también crear un fondo especial similar al del conurbano bonaerense para ciudades como Córdoba, Mendoza y Rosario. El "Encuentro para el Desarrollo Argentino" reunió a más de 2.000 personas que desbordaron el teatro Ópera, mientras a sólo tres cuadras Sergio Massa, junto al gobernador José Manuel de la Sota, hacía lo propio desde el teatro Broadway.El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, reconoció a este diario que bien podría hacerse un paralelo con los congresos simultáneos que en 1988 realizaron sectores peronistas en los teatros Odeón y Lola Membrives, "aunque hoy los verdaderos peronistas –dijo– somos los que estamos acá". Scioli estuvo acompañado por su candidato a vice, Carlos Zannini, en un escenario con una cuidadísima estética, y por otras 60 personas. Una veintena de ellas representaban a trabajadores, estudiantes y pueblos naturales. El resto: gran parte del Gabinete nacional (el jefe de Gabinete y candidato a su sucederlo en la gobernación bonaerense, Aníbal Fernández), más los gobernadores de 13 provincias (incluidos los no peronistas Jorge Sapag, de Neuquén, y Alberto Weretilneck, de Río Negro) y los electos de otras. Entre estos, los más aplaudidos, para los que Scioli tuvo menciones especiales, fueron el tucumano Juan Manzur y el chaqueño Domingo Peppo.Desde las primeras filas del teatro siguieron su discurso, (netamente kirchnerista en sus conceptos, coincidían todos), otros candidatos como el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el candidato a vice bonaerense, Martín Sabbatella. También sus principales referentes económicos (Silvina Batakis, Miguel Bein, Mario Blejer); intendentes, empresarios y sindicalistas, entre estos el jefe de la CGT oficialista Antonio Caló. Los cordobeses presentes fueron el electo intendente villamariense, Martín Gill, y el diputado Fabián Francioni. Scioli afirmó que el desarrollo que promete no sería posible sin las políticas previas de Néstor y Cristina Kirchner. "Néstor no se murió…", se escuchó desde lo alto, pero el canto no prendió en el resto del auditorio.

