Razones de un candidato controvertido
Miguel del Sel se compró la noche del domingo los últimos boletos para constituirse en uno de los candidatos más controvertidos del año hiperelectoral.
Miguel del Sel se compró la noche del domingo los últimos boletos para constituirse en uno de los candidatos más controvertidos del año hiperelectoral. Su festejo desaforado, entre el tablón tribunero y el viaje de fin de curso a Bariloche, alertó a los espíritus más sensibles. Ayer, en las redes sociales se multiplicaron críticas a su ostentosa cicatriz farandulera y a su falta de blasones académicos. Curioso: algunos de estos críticos al borde del esteticismo votarán sin dramas a un Daniel Scioli que, en 1997, cuando Carlos Menem lo lanzó, no tenía más trayectoria política que la de correr carreras náuticas. Y que hoy sigue sacándole renta política a su inserción en la farándula. Carlos Reutemann se anticipó a las críticas con una frase contundente: "Si les molesta que gente como yo o como Del Sel hagamos política, van a tener que cambiar la Constitución". Punto para "el Lole".Claro que la superficialidad no puede ocultar cuestiones más relevantes. El desprecio con que Del Sel se refirió a las mujeres, expuesto hace unos meses, revela o bien una elevada cuota de machismo o bien que el ex-Midachi aún confunde al humorista rodeado de chicas en tanga y al político que se propone manejar la ¿tercera? provincia del país.Ayer expresó su receta para el narcotráfico con la profundidad de una pelopincho: "Una mejor Policía, una mejor Justicia y educar a los pibes". Y la forma en que elabora su plan de gobierno es menesterosa: "Se hizo un relevamiento de toda la provincia, para ver cómo está actualmente, con la idea de estar en condiciones de prometer alguna obra importante a fin de año", dijo.El mérito de Del Sel es conseguir, casi solo, más votos que el partido que controla un Estado. Es la realización de la promesa formal de toda democracia. Sería ideal que se preparara para no defraudarla.

