En Córdoba. Rappallini: hay una leve recuperación, con muchos problemas
El titular de la UIA describió un panorama muy dispar en el entramado fabril, con sector que mejoras y otros que continúan hundidos, lo cual afecta el empleo. Aludió también a la situación del autopartismo.
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, afirmó que la actividad industrial comienza a mostrar una leve recuperación, aunque advirtió que una gran cantidad de empresas continúa con pérdidas y dificultades, en un contexto en el que el saldo entre nacimientos y cierres de firmas es negativo.
El dirigente llegó el lunes a Córdoba junto a la directora ejecutiva de la UIA, María Laura Bermúdez, y permanecerá hasta este miércoles con una agenda centrada en reuniones con empresarios, autoridades provinciales y legisladores nacionales.
Durante su estadía, mantendrá un encuentro con el gobernador Martín Llaryora y también dialogo con diputados nacionales de La Libertad Avanza, en el marco de un relevamiento sobre la situación fabril en la provincia.
Resiliencia cordobesa
“Lo que veo en Córdoba es lo de siempre, empresario resiliente, creativo, con ganas de empujar y salir adelante”, señaló Rappallini a La Voz al describir el panorama local, en línea con el diagnóstico que la entidad viene realizando en distintos polos productivos del país.
En relación con la industria automotriz y, en particular, con el sector autopartista, subrayó la “preocupación sobre todo en el autopartismo por el tema de competitividad”, y agregó que ese aspecto formará parte de las discusiones que se darán en el ámbito del Mercosur.
El titular de la UIA planteó que la economía presenta un comportamiento heterogéneo, con sectores que evidencian signos de mejora y otros que continúan rezagados respecto de los niveles previos.
Los más complicados
“Tenemos sectores que están creciendo por ahí un 15% y otros que todavía estamos un 25% abajo de los valores del 2022”, explicó. Entre los rubros más afectados mencionó materiales de construcción, textil, calzado, metal mecánico, autopartismo y bebidas.
Según detalló, muchas actividades enfrentan un doble impacto: por un lado, la caída del consumo y de la actividad, y por otro, la apertura económica. “Caída de ventas por baja de consumo y de actividad y al mismo tiempo apertura, entonces venden menos y a menos precio”, resumió.
En ese marco, también se refirió a la dinámica de los precios. Rappallini destacó que la industria ha tenido una evolución menor que otros componentes de la economía en términos inflacionarios.
La industria aumentó menos
“Cuando vos ves el nivel de inflación de la Argentina en los últimos 24 meses tenés 300% servicios, 150 ha sido el valor total de la inflación general o 160% del índice general y la industria tuvo 100%”, indicó, en referencia al comportamiento del índice de precios mayoristas industriales.
Consultado sobre el impacto de las importaciones, señaló que en febrero se registró una caída en el ingreso de productos del exterior, aunque vinculó ese dato con la menor actividad económica de ese mes. “Fue un mes de caída en el sector industrial y en la economía”, explicó.
Sin embargo, para marzo y abril indicó que se observa un cambio de tendencia. “Lo que estamos viendo es una recuperación leve del sector industrial”, afirmó, aunque aclaró que todavía no se trata de una mejora significativa.
En cuanto al empleo, el dirigente reconoció que la industria viene atravesando una fase de contracción. “Venimos con una caída de empleo, de hecho el último semestre del 2025 una pérdida mensual promedio de 5000 puestos de trabajo. Arrancamos el año con una perdida de 3000”, detalló.
En ese sentido, planteó como objetivo revertir esa tendencia: “Esperemos que vaya disminuyendo ese número y que empecemos a recuperar y a generar empleo”.
Sobre la situación de las empresas, evitó proyectar cifras concretas de cierres, aunque reconoció el escenario complejo. “Hay una gran cantidad de empresas que están con pérdidas y con dificultades”, afirmó.
Natalidad y cierre de empresas
Al analizar la dinámica empresarial, explicó que en condiciones normales existe un proceso de creación y desaparición de firmas, pero advirtió que actualmente el saldo es negativo.
“En la Argentina entiendo que los valores que se están hablando es el neto entre la natalidad y los que se mueren, o sea, que se están muriendo más de las que nacen”, sostuvo.
Finalmente, se refirió a la incidencia de la inteligencia artificial en la industria. Si bien consideró que aún es temprano para medir sus efectos, señaló que se trata de una transformación en marcha. “Es muy difícil dimensionar el impacto”, afirmó, aunque subrayó que la tecnología “va a generar mayor aumento de productividad a las empresas”.
En ese sentido, explicó que ya se observan cambios en algunos sectores, como el software, donde tareas que antes realizaban programadores comienzan a ser asumidas por herramientas de inteligencia artificial, mientras surgen nuevos roles vinculados al control y supervisión.
Para Rappallini, este proceso marca el inicio de una transformación más amplia. “Estamos en los comienzos de un cambio tecnológico que va a generar una nueva era”, concluyó.

