Pulseada electoral de pago chico, con influencia nacional
Marcos Juárez será el primer examen electoral en Córdoba. De la Sota, Macri y Massa decidieron jugar sus fichas en esta elección municipal, para aparecer en la foto triunfal en la noche del 7 de septiembre.
Marcos Juárez será el primer examen en las urnas en Córdoba, en el horizonte de un año electoral que amaneció antes de lo previsto. La pujante ciudad del sudeste provincial elige a un nuevo intendente dentro de 70 días, en un inédito escenario municipal, con tres candidatos presidenciales que han decidido apostar fuerte en una pulseada local. El objetivo político es innegable: no quieren perderse la foto triunfal, en la noche del 7 de septiembre. Mauricio Macri fue el primer aspirante presidencial en priorizar esta elección. José Manuel de la Sota también está anotado en la carrera presidencial y no está dispuesto a que le canten victoria en su territorio.Ante el avance del macrismo –que negocia un acuerdo con el radicalismo y con el juecismo– De la Sota también buscó un refuerzo: acordó que Sergio Massa (el postulante presidencial que encabeza la mayoría de las encuestas) lo acompañe en el acto central en Córdoba por el Día de la Independencia, que el gobernador decidió (y no por azar) se realice en Marcos Juárez.De este modo, tres de los aspirantes a suceder a la presidenta Cristina Fernández nacionalizaron una pulseada electoral de pago chico.Macri estuvo ayer en Marcos Juárez y dio precisas instrucciones a sus operadores para que hagan el último esfuerzo para reflotar el acuerdo con el radicalismo, que por estas horas parece caído. Los dirigentes marcojuarences del centenario partido exigen más cargos para firmar la alianza."Si la pelea es por un cargo, Mauricio no dejará que se caiga el acuerdo. Nos jugamos mucho más que una Intendencia. Sería una fuerte señal para Córdoba, y también a nivel nacional, ganar en Marcos Juárez en una alianza con el radicalismo", señaló uno de los principales armadores del macrismo.Macri fue el primer adelantado en desembarcar en Marcos Juárez, cuando convenció a Pedro Dellarossa, un apellido ilustre en la ciudad, por ser el hijo del fallecido exintendente Henry Dellarossa, fundador del partido vecinal en Marcos Juárez.Macri consiguió una carta ganadora, pero además, logró dividir al vecinalismo, que viene gobernando la ciudad desde hace tres décadas.El líder del PRO negocia un acuerdo con el radicalismo, y en los últimos días también se acercó Luis Juez. El senador nacional no tiene casi influencia en esa región, pero el macrismo no quiere dejar a nadie afuera, con tal de festejar el 7 de septiembre.Como era esperable, De la Sota no se quedó cruzado de brazos, ante la amenaza de una derrota, aunque se trate de una elección municipal. El gobernador mandó a acercar posiciones con el vecinalismo gobernante, que no tiene un candidato fuerte. El intendente Eduardo Avalle no puede ir por su reelección, porque se lo impide la carta orgánica municipal, luego de dos mandatos consecutivos.A diferencia de otras elecciones, hoy el peronismo tiene un postulante bien posicionado en las encuestas. Daniel Fragazzini, director del hospital local, es el hombre impulsado desde el Centro Cívico.Por su parte, el vecinalismo oficial puso en cancha al titular del Concejo Deliberante, Horacio Latimori. El acuerdo de palabras que hicieron De la Sota y Avalle, es que inscribirán la alianza, pero el candidato a intendente se resolverá a través de encuestas, a fines de julio.De la Sota trata de hacer valer la fortaleza que su gestión muestra en los sondeos en esa zona. En la negociación, también condiciona el envío de fondos para obras, en medio de la campaña electoral, que está en ebullición.Con sus últimas movidas, el gobernador admite que se trata de una elección reñida. Más allá de su alta imagen positiva en la ciudad, De la Sota invitó a Massa para que esté a su lado en el festejo patrio, esta vez teñido de clima electoral. Massa es un aspirante presidencial muy bien posicionado en las encuestas nacionales y todo suma en campaña.La presencia de Massa en Marcos Juárez sería otro indicio de que De la Sota ya tomó una decisión en el escenario nacional: será candidato presidencial, pero en un espacio político que está construyendo con el exintendente de Tigre, bien lejos del PJ nacional hegemonizado por los K.De la Sota y Massa almorzaron a solas el viernes pasado. Como la charla fue sin testigos, los protagonistas dejaron trascender que siguen adelante las negociaciones para compartir un frente electoral, que tendría a la Democracia Cristiana como herramienta electoral, ya que es un partido con reconocimiento en todos los distritos del país.En agosto, los equipos técnicos de De la Sota y Massa tendrán una jornada de trabajo en Córdoba. Todo parece encaminado a un acuerdo político: De la Sota y Massa compartirán un espacio, aunque competirán por la candidatura presidencial, en las primarias nacionales del 9 de agosto de 2015.

