Elecciones 2027. En Provincias Unidas le abren la puerta a la suspensión de las Paso

Gisela Scaglia, presidenta del bloque que integran los diputados de Martín Llaryora, rechazó eliminar las primarias pero se mostró dispuesta a discutir su suspensión. La definición coincide con la principal apuesta política de la Casa Rosada.

22 de julio de 2026 a las 11:00 a. m.
En Provincias Unidas le abren la puerta a la suspensión de las Paso
Gisela Scaglia, exvicegobernadora de Santa Fe y presidenta del bloque de Diputados de Provincias Unidas.

La estrategia del Gobierno nacional para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) empezó a encontrar señales favorables en un espacio político que resulta clave para Javier Milei. La presidenta del bloque de Diputados de Provincias Unidas, Gisela Scaglia, dejó abierta la posibilidad de respaldar una suspensión, aunque rechazó su eliminación definitiva, una posición que adquiere relevancia porque en ese mismo bloque se encuentran los diputados que responden al gobernador cordobés Martín Llaryora.

La definición de Scaglia aparece en un momento en el que la Casa Rosada convirtió la reforma política en una de sus principales prioridades legislativas. Desde que Diego Santilli asumió la Jefatura de Gabinete, el Gobierno sostiene que resulta mucho más factible reunir los votos para suspender las primarias que para derogarlas de manera permanente.

En ese escenario, cualquier respaldo parcial de los bloques dialoguistas modifica el mapa de negociación.

La legisladora santafesina fue explícita al marcar su postura. Afirmó que no está de acuerdo con la derogación de las Paso, pero sostuvo que el sistema necesita cambios y propuso convertirlas en optativas. En otras palabras, rechazó la eliminación, aunque dejó abierta la posibilidad de avanzar sobre el esquema vigente. Esa posición coincide con la alternativa que hoy impulsa el oficialismo nacional como objetivo inmediato.

El pronunciamiento también refleja la diversidad interna de Provincias Unidas, un bloque integrado por representantes de distintos gobernadores y fuerzas políticas. Allí conviven legisladores con diferentes miradas sobre la relación con la Casa Rosada, pero también diputados que en numerosas ocasiones acompañaron proyectos impulsados por el oficialismo nacional después de negociaciones puntuales con las provincias.

La posición de Córdoba

Para Córdoba, el dato adquiere una dimensión política adicional. Los diputados que responden a Llaryora integran precisamente ese bloque parlamentario. Si bien el gobernador no fijó posición pública sobre las Paso para 2027, el espacio que contiene a sus legisladores ya exhibe una de las primeras voces relevantes dispuestas a discutir una suspensión. No implica una decisión del bloque ni mucho menos un compromiso de voto de todos sus integrantes, pero sí abre una puerta para una negociación que hasta hace pocas semanas parecía más distante.

La posibilidad de esos acuerdos forma parte del nuevo esquema político que intenta construir Santilli. El jefe de Gabinete comenzó una ronda de conversaciones con gobernadores que combina cuestiones de gestión con la búsqueda de apoyos parlamentarios para las principales reformas del Gobierno.

El martes, por ejemplo, se reunió con el jefe de Gabinete de Córdoba, Manuel Calvo, aunque no trascendió si hablaron sobre las Paso.

En las próximas semanas prevé avanzar con convenios de infraestructura y obras públicas en distintas provincias mientras consolida una red de diálogo con mandatarios provinciales.

Eliminación

Dentro del Gobierno reconocen que la eliminación definitiva de las Paso no reúne hoy los consensos necesarios. Por eso concentran sus esfuerzos en una suspensión, una alternativa que consideran políticamente más viable y que, además, aparece mejor valorada por buena parte de los gobernadores. En la Casa Rosada sostienen que las primarias implican un costo económico elevado para una instancia que, según su diagnóstico, termina resolviendo disputas internas de los partidos políticos.

Ese trabajo político quedó bajo la órbita de Santilli. Cerca del funcionario aseguran que su misión consiste en construir acuerdos con gobernadores y bloques dialoguistas para garantizar la aprobación de la reforma política. La negociación incluye una agenda amplia que abarca obras, transferencias, designaciones judiciales y otros temas de interés para las provincias.

En ese contexto también debe leerse el vínculo que comenzó a fortalecerse entre la Nación y Córdoba tras la llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete. Días atrás, Calvo aseguró que la nueva conducción política abrió una etapa de diálogo más profundo entre ambas administraciones y describió un escenario en el que tanto Milei como Llaryora tienen prioridades electorales diferentes.

Según Calvo, el principal objetivo del oficialismo nacional pasa por garantizar la reelección presidencial, mientras que el Gobierno cordobés concentra sus esfuerzos en la continuidad de Llaryora. Esa lectura reduce, al menos por ahora, la tensión por la disputa de la gobernación provincial y favorece una relación institucional orientada a resolver cuestiones de gestión.

El funcionario destacó que Santilli concentra hoy un rol político y otro de gestión que facilita las conversaciones entre Córdoba y la Nación. En esa agenda aparecen reclamos vinculados con la deuda previsional, el consenso fiscal, la autorización para obras sobre rutas nacionales y el financiamiento del transporte urbano.

La aparición de Scaglia también incorpora otro elemento al debate político. La diputada manifestó su preocupación porque la discusión sobre las Paso termine desplazando el tratamiento de Ficha Limpia, una iniciativa que considera prioritaria y que forma parte del paquete de reforma política. Defendió la necesidad de exigir mayores requisitos para acceder a cargos públicos y recordó que Santa Fe ya incorporó ese mecanismo en su legislación.