Tiene 75 años. El procurador Casal dictaminó en contra del pedido del juez Irurzun para seguir en la Cámara Federal
El magistrado llegó a la Corte Suprema para seguir en el cargo.
El procurador general interno de la Nación, Eduardo Casal, dictaminó en contra del pedido del juez de la Cámara Federal Martín Irurzun para continuar en el cargo desde este sábado cuando cumpla 75 años, el límite de edad máxima que permite la Constitución Nacional para ser magistrado.
El caso de Irurzun
Casal presentó este jueves su dictamen ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que, así, quedó en condiciones de resolver aunque no hay expectativa que lo haga. En principio porque uno de sus jueces -Ricardo Lorenzetti- está de licencia y los dos restantes -Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz- no tienen previsto reunirse.
En el caso que lo hagan para tratar el tema deberían convocar a un conjuez, pero que tampoco está en los planes del máximo tribunal, según publicó el diario Clarín. Así, todo indica que Irurzun llegará a los 75 años sin una decisión judicial que le permita seguir.
Todo se da en un contexto político en el que el Gobierno nacional no quiso que Irurzun continúe en la Cámara, ya que avanza en una renovación del tribunal. El año pasado, el juez había pedido formalmente al Gobierno continuar cinco años, es decir, hasta los 80. Esa extensión la permite la Constitución, pero el Ejecutivo lo debe avalar y el Senado aprobar.
Pero el gobierno de Milei no aprobó la continuidad de Irurzun, que es juez del tribunal hace 32 años. Sí lo hizo con otros magistrados como Carlos Mahiques, de Casación Penal (padre del ministro de Justicia, Juan Mahiques), y Víctor Pesino, de la Cámara del Trabajo, a quien el Ejecutivo aprobó su continuidad un día después que falló a favor de la reforma laboral de Milei.
Ante la negativa, Irurzun pidió una medida cautelar para continuar después de los 75 años. Objetó que en la reforma de la Constitución de 1994 se incluyó el límite de la edad para los jueces cuando el Congreso no habilitó a la convención constituyente a tratar ese tema.
El planteo fue rechazado en primera instancia y por la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal. Ante eso, Irurzun apeló a la Corte, que le pidió opinión al procurador Casal, como es habitual.
En su dictamen, Casal sostuvo que está vigente el fallo "Schiffrin" en el que el máximo tribunal en 2017 avaló el límite de edad. Irurzun sostiene que ese precedente ya no existe porque no hay mayoría en la Corte porque los jueces que lo votaron no están.
"Según lo aprecio, la actora (Irurzun) no rebatió adecuadamente tales argumentos ni expuso las razones por las cuales no resultarían de aplicación a esta causa, y fundamentó su reproche en torno a la falta de consideración del cambio operado en la composición de esa Corte", sostuvo el procurador general.
Y agregó: "De esa forma, su agravio luce como una mera conjetura, carente de entidad jurídica suficiente para estructurar un agravio autónomo y suficiente para admitir la vía extraordinaria intentada". La Corte no tiene la obligación de seguir el dictamen de Casal y con esa presentación ya quedó en condiciones de resolver.
El paralelo, el juez presentó una segunda causa en el fuero contencioso. Inició un proceso de conocimiento como continuidad de su pedido de cautelar.
La salida de Irurzun generará una vacante en la estratégica Cámara Federal ya que por allí pasan todas las causas de corrupción. El Gobierno propuso para integrarla como jueces titulares a Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi -quien ya la integra pero como trasladado- y para el lugar de Irurzun se deberá hacer un concurso.

