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Primeras fotos del ajuste

En términos reales, la hoja de ruta es la intención de volver al nivel al que Córdoba escaló en forma vertiginosa en el último tramo de la gestión de Juan Schiaretti, aun cuando ese frenesí la empujó a caer en una deuda flotante que todavía duele.

03 de enero de 2014 a las 01:50 p. m.
Primeras fotos del ajuste

La obra pública iba a volver a ser una de las grandes apuestas de la Provincia para este año. De hecho, lo sigue siendo en los papeles (La Provincia volvió a reprogramar una vieja deuda con contratistas).

El Gobierno planteó un gasto de capital récord (a valores corrientes) de 6.000 millones de pesos, de los cuales, más de 3.800 millones apuntan a la inversión directa en trabajos.

En términos reales, la hoja de ruta es la intención de volver al nivel al que Córdoba escaló en forma vertiginosa en el último tramo de la gestión de Juan Schiaretti, aun cuando ese frenesí la empujó a caer en una deuda flotante que todavía duele.

Pero será difícil ejecutar la promesa presupuestada. Sólo en diciembre salieron unos 3.000 millones de pesos de las arcas públicas para pagar sueldos, medio aguinaldo, el bono compensatorio y las jubilaciones.

Dicho de otra forma: el costo salarial del último mes de 2013 es casi 30 por ciento superior al plan global de inversiones que la Dirección Provincial de Vialidad programó para todo este año (2.340 millones de pesos).

Varios miembros del Gabinete delasotista ya admiten que la obra pública será la primera víctima del tijeretazo, salvo que la negociación con la Casa Rosada depare sorpresas, aunque el optimismo no cotiza en alza.

Por lo tanto, son cada vez más altas las chances de que los trabajos de infraestructura vuelvan a caer en un cono de sombra, como ocurrió durante 2012, cuando apenas se hizo lo justo y necesario.

Aunque ya estaba en agenda, la decisión de reprogramar la vieja deuda por los certificados de los contratistas y el eventual aumento de la deuda flotante con el sector asoman como las primeras fotos del ajuste, tras las complicaciones financieras que se gestaron con el acuartelamiento policial.

El Gobierno, está claro, ha decidido retener la mayor cantidad de dinero en sus cuentas para atravesar un primer trimestre desbordado por la incertidumbre.