Compartir
Política

Modelo productivo. La pregunta del millón: ¿De qué vamos a vivir los cordobeses?

El principal empleador es el comercio, que sufre la baja del consumo y el cambio de hábitos. La industria expulsa mano de obra y la reconversión será dolorosa. La economía del conocimiento y el turismo tienen ventajas competitivas. El campo sigue arriba, con el desafío de sumar empleo en sus cadenas de valor.

16 de marzo de 2026, 07:36
La pregunta del millón: ¿De qué vamos a vivir los cordobeses?
Los especialistas asegura que Córdoba debería integrarse más fuertemente a la cadena de valor asociada a la producción de energía, uno de los nuevos motores de generación de dólares del país.

Los ganadores y los perdedores de los dos primeros años del modelo de Javier Milei están a la vista. Si se mira desde el punto de vista geográfico, las nuevas áreas de prosperidad son cordilleranas o patagónicas, y escasamente pobladas. El campo es el único rubro cordobés que no sufre tanto el modelo libertario: casi todos los demás sectores –incluidas las cadenas agroindustriales– están afectados en mayor o menor grado.

Si se mira desde las ramas de actividad, entre los ganadores están la energía, la minería, la intermediación financiera y la producción agropecuaria. Las áreas del país donde se concentra la población son las más perjudicadas y el Gran Córdoba da cuenta de eso: el comercio, la industria y la construcción, tres de las actividades que más empleo generan, comenzaron el 2026 entre las cuerdas y la pregunta que se impone es tan elemental como abrumadora: ¿De qué vamos a vivir los cordobeses en el futuro?

El comercio, en situación de riesgo

No es poco lo que está en riesgo. Según los datos de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), el sector de comercio y servicios emplea 254.456 trabajadores registrados –el 46% de los puestos formales de la provincia– y cuenta con 33.786 empresas. La cantidad de comercios viene en baja desde 2014 (hasta 2023 cayó 6,8%) y desde entonces surgieron nuevos frentes por la caída del consumo, el auge del comercio electrónico y las compras directas al exterior.

No obstante, la Municipalidad de Córdoba afirma que no hubo una caída en la cantidad de negocios entre diciembre de 2023 y enero de 2026. Los contribuyentes de la tasa de Comercio e Industria se mantuvieron estables, con un incremento de casi 1,5%: pasaron de 125.715 a 127.440 en la actualidad.

Locales comerciales desocupados en el centro de Río Tercero. Los comercios acusan bajas ventas, en todas las ciudades.
Locales comerciales desocupados en el centro de Río Tercero. Los comercios acusan bajas ventas, en todas las ciudades. (La Voz)

Sí disminuyeron un 21,7 por ciento las solicitudes de habilitación de actividades comerciales entre 2024 y 2025. Los negocios que estaban inscriptos y que cerraron durante lo que va del gobierno de Milei fueron 630, mayormente de los rubros de gastronomía y distintos rubros de venta minorista.

Del Registro de Grandes Generadores de Residuos Sólidos Urbanos, una nómina de cerca de 2.000 negocios, en 2024 se dieron de baja por cierre 28 locales, en 2025 fueron 154 y en los dos primeros meses de 2026, cerraron 35 de esos locales de grandes dimensiones.

La Cámara de Comercio de Córdoba en agosto del año pasado reportó la peor caída de ventas del 2025, con una merma del 9% de las ventas. La caída acumulada entonces era del 24% y se advertía que el comercio atravesaba una situación complicada y difícil. Desde entonces, las caídas cada mes fueron mayores, casi siempre de entre 10% y 12%.

La capacidad de resistencia de muchos de esos negocios está al límite. Un estudio del Centro de Almaceneros de Córdoba advirtió en febrero sobre un agravamiento de la situación: estimó que el 28% de los pequeños comercios de la ciudad de Córdoba se encuentran en una situación crítica y que si las ventas no mejoran, no tendrán otra opción que bajar sus persianas.

Pese a la complejidad de la situación, tanto los analistas como la propia Cámara de Comercio remarcan que el sector se adapta y acompaña al resto de las actividades, y se recupera cuando hay reactivación, al tiempo que se va transformando permanentemente: la está pasando mal, pero tiene perspectivas de mantener su relevancia en la economía cordobesa.

Los registros del empleo formal mostraron caídas interanuales en la cantidad de trabajadores registrados en la construcción y una reducción en el número de empresas activas.
Los registros del empleo formal mostraron caídas interanuales en la cantidad de trabajadores registrados en la construcción y una reducción en el número de empresas activas. (GENTILEZA SERGIO ORTEGA)

La construcción fue lo primero que sintió el impacto en 2023, aunque menos que a nivel nacional. En 2024 se perdieron en todo el país unos 120 mil empleos en el sector y en Córdoba fueron 3.500 los trabajadores expulsados. Una proporción menor, que se explica en parte por la continuidad de la obra pública provincial. También es un sector que reacciona rápidamente cuando la economía se reactiva y que mantiene la ilusión del regreso del crédito.

La industria, en un momento bisagra

En noviembre de 2025 en Córdoba había un total de casi 520 mil trabajadores formales en el sector privado. De ellos, 114.453 trabajan en industrias. Es el 22% del total del empleo registrado provincial y esos puestos de trabajo –que requirieron alta inversión y le dieron identidad productiva a la Capital– son los que más preocupan en el centro del país: la persistente caída de la producción se sumó a la apertura de la economía y la competitividad de la mayor parte de los sectores manufactureros está en jaque. .

La cadena automotriz pierde eslabones clave, la agro máquina se reciente, la fabricación de electrodomésticos cayó en picada en 2025 y la industria del calzado es la que registra la peor baja, junto a la textil. Son todos sectores con peso específico en la economía cordobesa.

Falta menos de un mes para uno de los encuentros más importantes de la industria automotriz y autopartista de América Latina
Falta menos de un mes para uno de los encuentros más importantes de la industria automotriz y autopartista de América Latina (Messe Frankfurt Argentina)

La industria automotriz y autopartista empleaba en 2024 alrededor de 20.000 trabajadores directos en la provincia. Operan las terminales de Renault, Stellantis (ex Fiat), Iveco y Volkswagen. Además existe una red de cerca de 250 empresas autopartistas.

El impacto real del sector es mayor cuando se incluyen proveedores de logística y transporte, servicios industriales, ingeniería y mantenimiento. Por eso la preocupación por la competitividad del sector se volvió crítica y mientras desembarcan los autos chinos, predominan las voces que advierten sobre la imperiosa necesidad de reconversión.

El economista Jorge Vasconcelos pone la mirada en ese punto: sostiene que el acuerdo UE-Mercosur abre oportunidades y que Córdoba debe ser la proveedora del sector minero, hidrocarburÍfero y energético, tanto en materia de piezas y equipos, como de servicios y mantenimiento. Considera que la industria metalmecánica y la agroindustria pueden adaptarse si dejan de pensar “con las anteojeras del producto terminado”.

“El empleo industrial depende en gran medida de un cambio de perspectiva: Argentina no es competitiva en productos terminados o de final del proceso –requieren escala, mercado y fuerte inversión en marketing y desarrollo de marca–, pero Córdoba sí puede agregar valor en el bien intermedio, participar aguas arriba o aguas abajo, en el proceso de producción de otros bienes”, sostiene.

Recalca que esa reconversión será muy difícil sin crédito. También insiste en que el sector energético está apenas despuntando. “El efecto multiplicador de Vaca Muerta será muy importante: Argentina debe mirar a Australia, que exporta más de 4.500 dólares per cápita. Nosotros hoy exportamos 300 dólares y habrá un salto clave ahí, Córdoba podrá aprovecharlo”, explica.

El economista Diego Dequino es menos optimista sobre las perspectivas del empleo industrial. Sostiene que se agotó aquella apuesta que comenzó en los años ‘50 con la Fábrica Militar de Aviones e Industrias Kaiser Argentina y que fundó la identidad productiva cordobesa.

Cuestiona el sentido de seguir sumando decenas de parques industriales –muchos están semi vacíos– y en cambio reclama otra apuesta de la misma intensidad que aquella del primer Perón, pero vinculada a la economía del conocimiento: “Urge un Rigi para el sector de mayor ventaja competitiva y diferencial, que en Córdoba es la economía del conocimiento. Los obreros de los ‘50 son los chicos que hoy estudian sistemas, código, diseño y la política debe hacer de Córdoba el centro de esa actividad”.

Dequino recalca que el producto palpable perderá peso en la economía cordobesa y que el valor estará en los servicios, el diseño y el conocimiento. También sostiene que el turismo de cercanía tiene un potencial que Córdoba apenas está empezando a aprovechar. “El turismo del futuro es de pocos días, cercano, basado en actividades, y Córdoba tiene inmejorables condiciones para eso”, explica. Menciona el ciclismo, las recorridas en moto, los eventos y convenciones, el senderismo, entre muchos otros puntos a desarrollar con urgencia.

Cadenas agroindustriales, la esperanza verde

El campo sigue siendo una promesa. Según la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada), las cadenas agroalimentarias y agroindustriales en 2023 generaban 4,2 millones de puestos de trabajo en el país, dos de cada 10.

Esto incluye la producción agropecuaria, la industria que procesa esos productos primarios, la comercialización en el mercado interno y externo y el transporte en sus diferentes modalidades, así como las cadenas de proveedores de insumos, bienes y servicios profesionales para cada actividad. Una trama gigantesca que sostiene a casi dos tercios del interior de la provincia de Córdoba y que hoy no pasa un buen momento, pero que tiene margen para resistir y potencial para expandirse en otras condiciones.

Soja: el grano y sus subproductos de la oleaginosa siguen siendo los principales aportantes de dólares por comercio exterior.
Soja: el grano y sus subproductos de la oleaginosa siguen siendo los principales aportantes de dólares por comercio exterior. (La Voz/Archivo)

Fada identifica 20 cadenas agroindustriales en el país. Córdoba tiene un desarrollo de la mayor parte de esas cadenas: maíz, soja, trigo, girasol, otros cereales y forrajeras, pecuaria, bovina, porcina, aviar, láctea, verduras y hortalizas, y bienes de capital, con casi 400 industrias vinculadas a la maquinaria agrícola. Este último sector está muy desafiado por la apertura de las importaciones y el ingreso de maquinaria usada.

Fada sostiene que si el Gobierno nacional eliminara las retenciones, generaría en 10 años una inyección de casi U$S 8.000 millones en el interior del país, lo que llevaría a una mayor producción de cereales y oleaginosas y podría llegar a generar 60 mil puestos de trabajo por año en las cadenas agroalimentarias y agroindustriales. Ese potencial se encuentra mayormente en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, pero depende de decisiones que el Gobierno de Javier Milei promete pero posterga.

Los datos que dimensionan la crisis

Caída del empleo formal. El Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa), que registra a todos los trabajadores formales, muestra que en los dos primeros años del gobierno de Javier Milei se perdieron 196.400 puestos de trabajo.

Suba de los monotributistas. Pese a la caída de trabajadores formales, el Indec sostiene que el desempleo bajó. En el mismo período se sumaron 137 mil monotributistas y también creció fuerte la informalidad.

Destrucción de empresas. Según el registro de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 cerraron sus puertas 21.938 empresas en todo el país. Se trata del 4,3% de las empresas y es la peor caída en los primeros dos años de un gobierno desde 2003.

Puntos de vista

Guillermo Acosta. Ministro de Economía y Gestión Pública de Córdoba.

Córdoba cuenta con una amplia gama de sectores competitivos, que cuentan con claras oportunidades de crecimiento en el futuro cercano. La provincia históricamente se distinguió por ser innovadora, con una vocación exportadora y tecnológica, y esa conexión internacional será clave.

Guillermo Acosta
Guillermo Acosta (La Voz)

El empleo probablemente venga de una combinación de sectores: una agroindustria más sofisticada que agregue valor en origen; servicios basados en conocimiento vinculados al sistema universitario y una expansión de la logística y los servicios industriales para energía, minería y el propio agro.

A eso se suma la construcción y la consolidación de algunos servicios como salud o educación. El desafío de la política pública es ayudar a que esas actividades escalen: atraer capital, mejorar el management de las empresas, agregar tecnología y profundizar esa vocación de la economía cordobesa de vincularse con el mundo.

Diego Dequino. Economista.

Considera que la economía cordobesa va a un proceso de expulsión de mano de obra industrial y agroindustrial. Recalca que es urgente que se generen las condiciones y el impulso para el surgimiento de una identidad productiva cordobesa que reemplace lo que el complejo metalmecánico representó desde los años ‘50.

“La industria del conocimiento tiene un diferencial enorme en Córdoba y tiene ventajas competitivas. El Estado debería generar una zona franca de la industria del conocimiento en el complejo de Fadea, una especie de RIGI del sector, porque Córdoba tiene todo lo que esa actividad requiere, las universidades, la conectividad y hasta un paisaje comparable con el Silicon Valley”, indicó.

Diego Dequino, economista
Diego Dequino, economista (La Voz)

Considera que la otra apuesta en la que todavía hay mucho por hacer el es turismo de cercanía. “El turismo del futuro es corto y ligado a las actividades. Córdoba tiene altísimo diferencial en eso: el ciclismo, el senderismo, los eventos y espectáculos. Todo debe ser desarrollado aún”, indicó.

Laura Caullo. Economista Ieral-Fundación Mediterránea.

En Córdoba uno de cada tres puestos de trabajo se genera en comercio o industria. Aun cuando en los últimos años crecieron distintas actividades de servicios, estos dos sectores siguen siendo pilares del mercado laboral y explican una parte importante del empleo.

Si uno mira lo que pasó en las últimas dos décadas, el empleo en Córdoba fue cambiando su composición. Algunos sectores industriales perdieron peso relativo dentro del total de ocupados, mientras que crecieron distintas actividades de servicios como logística, servicios empresariales, salud y turismo. Esto refleja una transformación que también se observa en muchas economías.

Córdoba además tiene una ventaja en su matriz productiva relativamente diversificada, que combina agroindustria, industria y servicios dinámicos. Mirando hacia adelante, y considerando que Argentina todavía transita el bono demográfico, el desafío será aprovechar esa base productiva y mejorar la formación de los trabajadores para acompañar los sectores que vienen ganando protagonismo.

Sebastián Parra. Presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba.

Córdoba tiene condiciones muy claras para destacarse en los próximos años si sigue trabajando para ser una provincia accesible, amigable y con una buena oferta de servicios. En ese camino, vemos cuatro ámbitos de actividad que son verdaderas fortalezas y que explican buena parte del futuro económico.

La economía del conocimiento va a seguir siendo una de las protagonistas. Entendemos que seguirá creciendo la oferta de formación de profesionales, lo que termina generando un ecosistema que articula universidades, talento y empresas de base tecnológica.

La segunda protagonista es la bioagroindustria, un sector en el que Córdoba cuenta con una larga experiencia y con una cultura de trabajo e innovación muy arraigada en todo el territorio provincial. A esto se suma el turismo y toda la industria de eventos y la hospitalidad, con enorme potencial de generación de empleo, aprovechando los recursos naturales, culturales y la identidad de nuestras regiones.

Ahora bien, todas estas actividades se apoyan en la actividad comercial y de servicios, que en definitiva es la que acompaña y hace posible el desarrollo de los demás sectores. Vamos a tener ciudades –grandes y pequeñas– con una vida profesional dinámica y buena calidad de vida, y por eso la demanda de servicios de calidad va a seguir creciendo.

Desde el comercio, la visión es acompañar esa transformación promoviendo mejores condiciones para su desarrollo y crecimiento. Una mayor diversificación de servicios y comercios de cercanía, cada vez más profesionales, innovadores y orientados a brindar experiencias de mayor calidad a las personas.

Virginia Giordano. Economista de Idesa

El comercio y la industria son dos de los principales sectores empleadores en Córdoba. El comercio explica aproximadamente el 20% del empleo y la industria cerca del 12%, por lo que cuando estos sectores atraviesan dificultades es lógico que aparezca la pregunta sobre de qué vamos a vivir los cordobeses. Sin embargo, tampoco es realista pensar que el comercio vaya a desaparecer. El comercio existe en todas las economías; lo que cambia es qué se comercializa y cómo se comercializa. A medida que cambian las conductas de consumo de las personas cambian los productos demandados, los canales de venta y la organización de las empresas.

Con la industria ocurre algo parecido: no desaparece, pero sí se transforma. Algunas ramas pueden perder peso relativo mientras otras crecen, según las ventajas productivas de cada región y los cambios tecnológicos.

Virginia Giordano, economista Idesa
Virginia Giordano, economista Idesa (La Voz)

En el caso de Córdoba, más allá de las dificultades coyunturales en algunos segmentos del comercio y la industria, hay sectores con potencial de expansión. El complejo agroindustrial y sus encadenamientos industriales –como la maquinaria agrícola–, la economía del conocimiento, la energía y el turismo son actividades donde la provincia tiene ventajas claras.

Ahora bien, en un contexto en el que el país avanza hacia una mayor apertura de importaciones, el gran desafío pendiente es lograr que la producción y comercialización local gane competitividad. Si no se reducen los costos impositivos, regulatorios y logísticos que hoy enfrentan las empresas, la apertura puede traducirse en pérdida de actividad. En cambio, si se corrigen esas distorsiones, Córdoba tiene condiciones para que estos sectores se expandan, inviertan más y generen empleo.

En ese contexto, es fundamental que el gobierno avance en reformas que mejoren la competitividad de la producción local. Entre ellas, una reforma impositiva que reduzca impuestos distorsivos y costos que hoy encarecen producir en Argentina.

Jorge Vasconcelos. Economista Ieral-Fundación Mediterránea

Considera que la industria cordobesa tiene un arduo desafío:“Debemos salir de la idea de que la hay que fabricar productos terminados. Esto viene de la sustitución de importaciones y Argentina no tiene escala para eso, pero sí tiene escala para agregar valor a los productos intermedios, y para ser competitiva en la producción de bienes y servicios que requieren las actividades que van a garantizar el ingreso de divisas a futuro: la minería, la producción hidrocaburífera y el campo”, señaló.

Recalcó que buena parte de la metalmecánica y la agroindustria puede reconvertirse para “hacer los fierros”, instalar y prestar mantenimiento a los sectores minero y energético. Recalcó también que esa reconversión será muy difícil sin crédito.

También señaló que el agro tiene mucho para dar en materia de empleo. “En Brasil, el 26 del empleo está vinculado al agro y a sus cadenas de valor, pero en Argentina ese porcentaje es solo el 16%, lo que evidencia cuánto puede desarrollarse”.